4/26/2007

tuxedomoon - in a manner of speaking

Esto ya ha sido referido anteriormente, pero aquí está de nuevo porque no podía quedar fuera de Las cartas de un no tan joven cuya educación musical ha sido descuidada.

De vuelta del Oriente y el Occidente (de México), el Sr. Sagaz, que a la sazón era apenas un Morrillo Sagaz, regresó a su natal Ciudad Conocimiento, que entonces todavía se llamaba Monterrey. Como la Universidad del Tigre decidió que de su año en la Biósfera Colomos no le iban a revalidar pura madre, el Sagaz decidió matricularse en la prepa abierta, ahí en Colegio Civil, con la vagarosa intención de terminarla en menos de dos años.

Por lo visto, la única materia que le validaron fue "Despatarramiento con Walkman 101", pues siguió aplicándose a tan fútil disciplina con una vehemencia propia de la juventud. Extrañaba los programas nocturnos de la radio tapatía, como las noches de electrónica para nerds (que se sienten los de The Wire porque ahí va el neologismo: NDM), tituladas Audio Ficción, y el inefable Despeñadero de Radio UdeG, donde salían al aire saludos como el siguiente: "...y Aurelio le manda un gran abrazo a la Margot, que ya se lo lave y que no sea tan puta".

Pero al poco de volver al terruño descubrió el mejor programa radiofónico que conocería en su vida: Hi-Tech, con Pablo Flores. Y uno de sus primeros descubrimientos vía Pablo Flores fue "In a Manner of Speaking". Para no faltar a la verdad, hay que admitir que primero escuchó la versión de Martin Gore y pasaron meses para que conociera la versión original, de Tuxedomoon, y se prendara del grupo. Y algunos meses más tarde ocurrió lo imposible: Pablo Flores anunció que Steven Brown de Tuxedomoon venía a Monterrey. A tocar en el Aula Magna. Es decir, en su prepa.

La alineación y el repertorio fueron los de los primeros Ninerain, aunque todavía no usaban ese nombre. Lo más cercano a efectos de luces que tuvieron fue una manta con una ouija dibujada, sobre la que Steven pasaba la luz de una lámpara de mano para formar palabras. El público no pasaba de diez personas, entre ellos algunos que el Sagaz conocería mejor al entrar en la facultad, como Gustavo (el del consejo estudiantil) y el Pancho (luego cancerbero del Antrópolis y ahora poeta). La cereza en el pastel era un tipo en las últimas filas, que con acento etílico pedía al grupo "Hotel California".

Años después, frente a una barbacoa, el Sagaz preguntó a José Manuel Aguilera si había sido él quien cantó "Oración Caribe" aquella noche. Con un taco en la mano Aguilera respondió "ya decía yo que habíamos tocado en Monterrey entonces, ni supe quién nos invitó".

...

"Buenas noches, hasta mañana, Hi-Tech".

3 comentarios:

Puni dijo...

Pues sí, yo estaba entre esos diez locos y me encantó esa de oración caribe, al dia siguiente fui a ver el mismo show a Saltillo, ashí si se lleno de familias el teatro de la ciudad. Un amigo tiene grabó en vhs el concierto del aula magna.

M dijo...

Y así no quieren que una resienta la edad, yo sólo me dedicaba a grabar canciones de la radio. "cassetes" mal grabados, por cierto. Sin salir de mi casa, de mi rancho y de mi (aún) ignorancia musical.

Nicolás dijo...

1. También debe haber sido bastante curioso ver a Steven Brown rodeado de familias.

Habría que convencer a tu amigo de que suba algunas partes a YouTube, sería un documento bien chido.

2. Pues yo recuerdo con mucha nostalgia los tiempos de casets grabados de radio. No es lo mismo leer reseñas y descargárselo o comprarlo. Ahí era en caliente, salía, te enganchaba y le aplastabas al botón de "Rec". A veces grababa uno cosas que jamás sabría cómo se llamaban o quién las tocaba :)