caterina barbieri

La música contemporánea se tomó mucho tiempo para ver al sintetizador modular como una tradición y formato a explotar, y ya no a rescatar, descubrir, mostrar en el museo como el futuro que no fue, citar como rareza simpática o como vicio de ociosos. Que alguien pudiera estudiar música y un día acercarse al modular igual que si fuera una Fender o un Steinway. Eso fue lo que hizo Caterina Barbieri.

Barbieri estudió guitarra clásica en el Conservatorio de Boloña y en 2013 tuvo su primer contacto con un Buchla 200. Aplicó al sintetizador modular lo que tenía aprendido sobre minimalismo y música generativa y para 2014 ya había publicado el caset Vertical, al que seguirían los tres álbumes que la han hecho invitada obligada de cualquier estación o evento que pretenda saber qué suena hoy.

Los primeros entrevistadores que la buscaron le soltaban preguntas sobre el equipo y la experimentación. Ella se quedaba con la cara que te hubiera puesto Paco de Lucía si le hubieran preguntado "¿y qué se siente tocar un instrumento de cuerda?" Es una compositora trabajando dentro de una tradición y si de algo va a hablar será de intenciones y composición. Tampoco es seguro que se vaya a quedar cómoda en un sitio: cuando la invitan a radio programa a Steve Reich junto a Placebo y Bach.

Escuchando "Fantas", el primer track del último álbum, dan muchas ganas de que su carrera esté anunciando el inicio de algo, algo que lleva medio siglo en vilo y que ojalá, ojalá esta vez sí, sea la nueva normalidad.

la peor película de todos los tiempos

Cada vez que se dice que una película es la peor encuentro esa afirmación arriesgada. Yo diría que tengo candidatos a lo peor, pero no podría asegurar que he visto esa sima.

Si nos estamos refiriendo a algo que no es interesante y además es de ejecución dudosa, mi candidato es cierto tipo de comedia ligera francesa. Tenían de protagonista a alguien famoso en Francia pero no famoso por hacer películas y tampoco famoso en el resto del mundo. Los guiones solían ser adaptaciones de cosas viejas o no muy populares.

Hay una con el cantante Julien Doré que tiene un título muy largo, de la que puedes ver fácilmente media hora sin entender el rumbo de la historia. Está basada en una comedia "a la italiana" de los años sesenta, pero quitando los excesos que tenían esas películas. Es como tomar una comedia romántica de Hollywood y encargar al guionista "me la haces moderna y que no parezca comedia romántica de Hollywood".

Puedo recordar ésa por lo raro del título. Con las demás de su clase ni el nombre recuerdo, pero debo haber visto unas veinte en la televisión de madrugada, o de relleno en festivales de cine. No responden a algún capricho de autor, pero tampoco a una necesidad de mercado. Parecen hechas por obligación, y quizá sí haya una obligación contractual que explique su existencia.

Una vez alguien compró los derechos del cómic Monsieur Jean para hacer una película con actores de TV. En su momento los autores de Jean mencionaron la película en una entrevista, luego no la mencionaron más y parece que hasta consiguieron desligarse de ella en la IMDB, donde aparece como una adaptación pero sin decir de qué. Veo el poster y me queda claro que es de este tipo de películas que pongo de candidatas a lo peor.

En cuestión de libros me extraña todavía más lo que es calificado como lo peor. A veces parece castigo por hacer relevante algo a lo que los críticos no prestaban atención. Los guardianes dan permiso de hacer fan fiction, poesía de instagram o romance sobrenatural porque son cosas que no les importan, pero si algo llega a ser noticia desde esos formatos le llaman "lo peor que se haya escrito". Difícilmente sería lo peor: los autores de esos best sellers sí tienen un editor que les dice "ese cuento que adoras y quieres convertir en capítulo, esa epifanía que tuviste en tus vacaciones y ese párrafo en el que el personaje valida tus prejuicios, nada de eso encaja en la novela y lo debes dejar fuera", ahorrándole al lector esa sensación común de "¿pues qué pasó en el último tercio de este libro?"

una selección de synthpop

He usado Mixcloud principalmente para escuchar podcasts y sesiones de DJ, pero el año pasado por primera vez subí una selección de canciones. Algunas, como las de Ruth y Stereo, son de las más usadas en las sesiones de synthpop. Otras, como las de Apeiron y Virginia Astley, no encajan del todo en el género pero me pareció que tenían lugar aquí.

La de Karen Marks fue rescatada en dos de las mejores recopilaciones de los últimos años: Sky Girl (Efficient Tapes, 2016) y The Bedroom Tapes (Minimal Wave, 2018). A mediados de este mes Efficient Tapes publicará un EP con los cinco tracks que se conservan de Marks.

Escucha Murmujú 01.

cuando las apariciones se equivocan de libro

Recuerdo muchas historias de terror por las ideas que guardan y los lugares que describen, pero no porque me hayan hecho sentir terror. Esto sí ha ocurrido con "Después" de Edith Wharton, y con varios cuentos de Machen, pero por lo general no ocurre. Creo que la historia que más me ha hecho sentir miedo era cuando mi madre contaba de una luz cegadora que aparecía en la casa de mi bisabuela. Habría que añadir que de niño yo sabía que la bisabuela se quitaba el pelo y los dientes antes de dormir y eso me predisponía a creer cualquier cosa fantástica sobre su casa.

Un caso aparte es cuando aparece el terror sobrenatural en un libro donde uno no espera que ocurra. Eso deja una sensación muy extraña, como si se hubieran colado páginas de un libro distinto o como si el autor se hubiera propuesto poner una trampa. Aquí mencionaré tres casos en los que eso ha ocurrido.

La tierra de los abetos puntiagudos. En su tiempo este libro de Sarah Orne Jewett inició una moda de escribir sobre aldeas tranquilas y gente sencilla. Esta novela se publicó en 1896 y trata de una mujer que visita un pueblo de pescadores. Todo es tranquilidad y tacitas de té hasta que un viejo capitán platica de la vez que visitó una isla de fantasmas.

Dice que eran hombres de niebla y que, luego de observarlos por varios días, esas figuras desplegaron su niebla en forma de alas y volaron para perseguirlos a él y a su tripulación.

Pasado ese capítulo los personajes vuelven a su vida sencilla, como si no hubieran descubierto que en este mundo hay hombres de niebla llegados del más allá.
...al llegar a la orilla distinguieron como formas de personas, pero nunca pudieron acercarse a ellas; figuras de bruma gris que caminaban solitarias o a veces formaban grupos como si los estuvieran observando. Al principio los hombres estaban asustados, pero las figuras nunca se aproximaron a ellos, parecían desvanecerse con el viento... El responsable de la primera guardia de la mañana dio la voz de alarma y se echaron todos al mar a bordo del bote. Aquellos hombres, o lo que fueran, se habían lanzado sobre ellos como una bandada de murciélagos. De repente se alzaron innumerables ejércitos y los atacaron como si quisieran echarlos de vuelta al mar. Se apelotonaron en la orilla como un funesto frente de guerra, sin intención de huir ni desistir de la batalla. A veces atacaban desde el suelo y otras se elevaban sobre sus poderosas alas y atormentaban el aire. Gaffett me aseguró que, cuando consiguieron poner el bote a salvo, miraron hacia atrás y vieron de nuevo el poblado, en el mismo sitio e igual que lo habían visto cuando llegaron. A pesar de lo que pueda pensar usted, todos creyeron que aquel era una especie de lugar de espera entre este mundo y el siguiente.
La excursión. Gerald Durrell escribió muchos cuentos en los que recuerda las aventuras de su familia en Grecia. Estos cuentos siguen siendo populares y recientemente se hizo una serie basada en ellos, Los Durrell.

La excursión era parte de una colección para niños, y después de dos historias sobre los Durrell en Grecia termina con un cuento llamado "La entrada", donde hay un muerto viviente que tiene dedos como tentáculos y se aparece en los espejos.

Este libro debió sorprender mucho a las familias que lo regalaron a sus niños.
De repente se me heló la sangre en las venas, pues me di cuenta de lo que eran. No eran orugas, sino dedos de un amarillo desvaído rematados con largas uñas negras y curvadas, como gigantescas espinas deformes de rosal. En el preciso momento en que advertí esto apareció la mano entera, que palpaba flojamente la alfombra mientras avanzaba. Era la mano de un esqueleto, cubierta de amarillenta piel apergaminada de la que sobresalían como nueces nudillos y articulaciones. Buscó a tientas por la alfombra, mostrando la descarnada muñeca de la que brotaban los dedos como tentáculos de alguna extraña anémona marina, una anémona surgida de las profundidades en cuya perpetua oscuridad se había vuelto pálida. Luego se retiró lentamente tras la puerta. Me estremecí al pensar qué clase de cuerpo iría unido a aquella horrible mano. Esperé durante cosa de un cuarto de hora, espantado de que pudiera aparecer de repente tras la puerta del espejo, pero no sucedió nada.
Cristina, hija de Lavrans. La escribió Sigrid Undset, ganadora del Premio Nobel, y es considerada una de las mejores novelas históricas. En la mayoría de sus páginas se habla de cosechas, fiestas y amores, hasta que cuentan la historia del cura que conoce a una criatura cegatona y de piel pálida que vive bajo una roca marina.

Al ver a esta criatura tan desvalida el cura se apiada de ella y aprende que todos merecen amor. Mientras tanto el lector se pregunta "¿qué hace Gollum en esta novela histórica?"
¿Recuerdas, Cristina, aquella mañana en que te vi por primera vez en la escalera de la iglesia de Hamar? Cuando estuve en el extranjero oí, un día, contar una leyenda sobre un fraile que no podía creer que Dios nos amara a todos nosotros, miserables pecadores. Bajó un ángel que le tocó los ojos y le hizo ver una piedra en el fondo del mar; y bajo esta piedra vivía un animal ciego, blanco y desnudo; y el fraile lo miró hasta que se encariñó con él porque era tan pequeño y desvalido.

lucrecia martel y la edad de oro de las series

Algunas de las críticas que recibió Lucrecia Martel por su opinión sobre las series venían de las tripas, expulsadas antes de leer completa esa opinión (o incluso sin leerla). Se puso de moda preguntarle a Martel en cada entrevista por las series y ella reiteró lo que ya estaba claro desde la primera vez que habló al respecto: que con las mejoras técnicas a ese formato también llegó un conservadurismo.

Desde que se empezó a hablar de una "edad de oro" de las series la cosa ya llevaba truco. De entrada era algo que sólo podía enunciarse en un mundo alterno, uno donde no hubieran existido los dramas de la BBC de los años sesenta a los ochenta, ni el paso de Fassbinder por televisión y tantas otras cosas. Junto con el conservadurismo que señalaba Martel, la dictadura del argumento, otros señalan ahora un conservadurismo en toda regla.

Esos productores usaron de focus group a tu papá, y tu papá les dijo "quiero proyectarme en el protagonista, y que diga puras cosas matonas, y que la cuenten derechito, sin cosas raras". Y claro que luego tu papá decidió que el resultado era una edad de oro.

saltando la cuerda

Viendo "Top 10 Most Viewed Music Videos Each Year" en YouTube se nota un gran cambio de 2010 al año pasado. En 2010 todavía se colaban en la lista muchas baladas, rock de estadios y angry dudes. Hay dos de Eminem en 2010 y ya sonaban fuera de sitio. Conforme avanza la década van llegando coreanos, colombianos, puertorriqueños y mexicanos. También va desapareciendo el fraseo de batito enojado y llega el de nursery rhyme, el que podría repetirse saltando la cuerda.

Si en lugar del top 10 de cada año atiende uno el top 100 general las únicas de los primeros años de YouTube que siguen apareciendo son novelty songs, quizá lo único de ese período que todavía podría despertar algún interés. Recuerda esa comparación entre beisbol y futbol americano de George Carlin, con la música de la década anterior, todavía tributaria de los noventa, teniendo mucho de football, y unos años recientes más parecidos al beisbol.

en el mundo de guermantes

En El mundo de Guermantes las prioridades de los personajes son tener buenos asientos en el teatro e invitar a las personas adecuadas a cada reunión. Por eso en principio parece raro que hablen tanto del Caso Dreyfus.

Siguen el caso como una ocasión más para mostrarse a sí mismos. Mostrarse con atributos que los hagan interesantes cuando ya tienen los demás atributos considerados interesantes. Hablan como otros juegan cartas sin poner atención en el juego y sin apostar, más interesados en ver los rostros de los otros jugadores y mostrar el propio.

Oriana está convencida de la inocencia de Dreyfus pero no lo apoya. Ya tiene todo el poder al que podría aspirar, le queda únicamente ser contradictoria para rebasar en algo a los demás. Lo que la mortifica es que la postura adoptada en público la obliga a convivir con racistas pobretones, estando acostumbrada a reunirse con racistas aristócratas.

Swann apoya a Dreyfus y piensa que todos los que hacen eso mismo son perfectos. Si de alguien cree que es dreyfusista y resulta que no, ese alguien pasa de infalible a estar mal en todo, porque al final esto se trata de Swann y de a quién admite cerca de sí, y no de lo que le pueda pasar a Dreyfus.

voladores nocturnos

En el siglo veinte fue común conocer la copia o la parodia mucho antes que el original, dije. Pero, a menos que se tratara de algo muy conocido, no era común encontrar algo reciente adaptado a otro medio.

La primera vez que vi un cuento que yo hubiera leído convertido en película fue una noche que Canal 5 pasó Voladores nocturnos. Yo tenía unos once años. Conocía esa historia por una antología, llamada simplemente Las mejores historias de ciencia ficción.

El cuento que más me gustaba de esa antología era "Variación sobre un tema de Beethoven" de Sharon Webb, que era sobre niños en un internado espacial siendo preparados para vivir eternamente. "Ventana", de Bob Leman, me parecía terrorífico. De "Voladores nocturnos" disfrutaba que describía a detalle la vida en una nave espacial, y que un personaje tenía la habilidad (misteriosa por poco explicada) de estar "varias jugadas por delante" de los demás, como si el tiempo fuera una partida de ajedrez en la que ella llevaba una ventaja psíquica.

Al autor de ese cuento, George R.R. Martin, ahora lo conoce todo mundo, así que están anunciando una nueva versión de Voladores nocturnos, esta vez como serie. Los que vieron el episodio piloto dicen que no es nada para echar tiros y creo que así está bien. De Sharon Webb hoy me entero que murió en 2010 y que su otra ocupación, aparte de escribir sobre niños preparándose para la eternidad, era ser enfermera.