9/07/2011

cuatro impresiones sobre el hellow fest 2011

1. Desde niños usamos expresiones asociadas con respuestas corporales incontrolables, aunque nunca las hayamos experimentado, o nos tome media vida experimentarlas o no lo hagamos nunca. Yo sabía que los dientes castañean de frío, pero hasta los 14 años me castañearon de frío por primera vez, lo recuerdo bien porque estaba haciendo fila para un examen de admisión para la preparatoria. Como muchos, también digo "zzzz", o "me duermen", cuando escucho a un grupo aburrido, pero realmente, incontrolablemente, nunca había dormitado con un grupo hasta que Austin TV se presentó en el Hellow Fest.

2. El que menos tenía qué hacer en un festival, el que graba con orquesta pero viaja con sólo dos músicos, el de las canciones melancólicas y desveladas acá bajo el sol en un diamante de beisbol. Ése, Jay-Jay Johanson, fue el mejor. Como ver al Chet Baker cantante en un kiosko de pueblo cervecero. Y el otro tipo tocaba el Rhodes poniendo jetas de "¡tengo un Steinway, mamá!". Y aquel otro dándole a la batería con las baquetas de los timbales. ¿Lo habremos estado haciendo todo mal, llenando los festivales de "grupos para festivales"?

3. Cualquier cosa encima de ese escenario sonaba más fuerte que la voz de Ryan William Lynch. De ser corista/tecladista, Hannah Hunt pasó a voz principal gracias a los del sonido del Hellow, que mezclaron su propia versión de Dominant Legs. A este grupo se le descubrieron nuevos fans en los siguientes días, su efecto fue retardado, como pellizcón ninja.

4. ¿Thieves Like Us eran los de los snacks? ¿Había snacks?

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