9/05/2008

mircea eliade, blogger

Estoy leyendo Fragmentarium, de Mircea Eliade (está en ediciones Trotta y, a la mitad del precio en Trotta, en Nueva Imagen). No son ensayos concienzudos, tampoco un diario personal, son entradas de sus cuadernos que se ocupan de temas pescados al paso, más para no olvidar que para buscarles solución o definición. Unas entradas contradicen a otras abiertamente; el autor reconoce que había algunas cosas que debería haber editado para presentarlas como libro, pero que más o menos le valió madres hacerlo. Viéndolo con las herramientas de ahora, se parece más a asomarse al blog de un escritor. No diario, no memorias, no borradores de ensayos, sino una nota que se siente terminada, completa, pero no con la extensión y detalle que acostumbraba Eliade.

No recuerdo quién hizo este comentario: ¿se imaginan el epistolario de Virginia Woolf, si ella hubiera utilizado e-mail?

you know lytton lol. luv u nessa!!! (:

2 comentarios:

Heidi dijo...

¡¿Y cómo habrían sido las señales de humo o la paloma mensajera de V. Woolf si hubiera vivido en tiempos muy pretéritos?! -uf!- el humo y la paloma los imagino muy negros.

¡Saludos!

Nicolás Díaz dijo...

"Leonard, creo que la Hogarth Press debe cerrar por un tiempo, están muriendo de hambre los escribas". Je.

Saludos.