7/02/2007

poncho


Aquí va una canción de Laetitia Sadier dedicada a Poncho, que gustaba de ella. Además de Laetitia teníamos otras cosas en común: las revistas Ciencia y Desarrollo de los ochenta, una relación ambivalente con Xalapa, los grupos de Thrill Jockey, la barra del Gargantúa y varios amigos. Alfonso tocaba en Los Lichis, le interesaban las pelis de CF y las lecturas metafísicas. Se nos adelantó. Queda por acá bastante gente que lo extrañará.

5 comentarios:

Diana dijo...

Supe por la mamá del G que su sepelio estuvo repleto de familia y amigos. Me hizo recordar el de mi hermano Pepe, que partió con un cortejo que parecía el de Jorge Negrete.

Alfonso fue muy, muy querido, y probablemente hasta ahora que pasa a otro plano se da cuenta de ello. Y quedan esos huecos y preguntas que no podrán ser atendidas.

Queda pendiente para otro momento ese cafecito que nos íbamos a echar "un día de estos", Alfonso. Ahí si te decides a volver a este mundo, síguelo haciendo cerca de la raza.

¡Gracias, de verdad, Nicolás, por todo!

Srta. Leal dijo...

Vaya las cosas de la vida. Apenas el viernes lo vimos tocar.

En fin, todos vamos para allá.


P. D. Blogger desbloqueado.

Anónimo dijo...

"ni hablar"
'no comments' como luego dicen, no me gusta que la gente chida se vaya, yo le dedico una de Terry Callier, "Ho Tsing Mee (a song of the sun)"
cuídese Don Nick

lpbb - pmg - sp

arturo dijo...

EN una fiesta me dijo que parecía del país Vasco porque estaba muy "carón".
Aunque lo vieran siempre bien serio, su sentido del humor era otro pedo.

alejandro dijo...

Eso del poncho me dejo pasmado la noche que hablaste. Tenía rato de no verlo por la barra del gargas y la verdad se le extrañaba y se le extrañara.