1/19/2018

a todo detroit le llega su tunguska

El meteorito de Detroit me  recordó la tarde que supe de la explosión de Tunguska. Sé que era de tarde porque recuerdo la luz en mi cuarto.

Lo leí en Chispa, una revista de divulgación científica para niños. Lo pusieron primero como cuento y luego como nota. Cuando terminé de leerlo pensé que todo debía ser cuento, que si eso hubiera pasado se mencionaría mucho.

Me tomó una segunda o tercera lectura convencerme de que no era sólo cuento. Muchas cosas que vi por esos años tenían ese tipo de irrealidad. Como la noche que mamá y yo estábamos viendo el cielo y pasaron aves grandes brillando con luz de luna. 

Hasta el año pasado supe que eso es una imagen tan común que es una línea de "My Favorite Things". Conocía la tonada y lo que dice sobre bigotes de gato, pero no lo de "wild geese that fly with the moon on their wings".

Esa ignorancia me confirma que nunca he visto The Sound of Music. La que sí vi fue The Tale of the Princess Kaguya: la aparición de los selenitas me recordó la sensación de ver las aves brillando con luz de luna.

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© murmujú
Maira Gall