6/10/2013

colleen, música necesaria

Con ese título no quiero decir que la música de Colleen sea algo que necesites. No se te va a caer un brazo si no la escuchas. Tampoco se te cae un brazo si nunca escuchas a David Sylvian o John Cale. Lo que quiero decir es que Colleen, alias de la multiinstrumentista Cécile Schott (París, 1976), sólo hace y graba la música que ella necesita hacer y grabar. A la fuerza ni los zapatos ni la música contemporánea hecha con instrumentos del barroco.

Desde sus inicios, que eran también los del siglo, Colleen fue una one-woman band, pero esto de la one-woman band ha significado cosas muy distintas a lo largo de su carrera. Primero fue descubrir que con montones de samples y montones de horas al teclado podía simular una banda sin salir de casa. Después fue tocar diferentes instrumentos y reconstruir sus sonidos digitalmente. Luego fue recorrer el mundo sola cargando una viola da gamba y una maleta. Para 2007, con tres álbumes, excelentes críticas de sus conciertos y ninguna canción nueva en la cabeza Colleen decidió que no quería saber de música, al menos por un tiempo.

Le tomó seis años regresar y lo hace con el mejor álbum de su carrera: The Weighing of the Heart. Si en Everyone Alive Wants Answers y The Golden Morning Breaks, (Leaf, 2003 y 2005) pasaba por minimalista y ambient y para Les Ondes Silencieuses ‎(Leaf, 2007) amplió sus recursos e instrumentación, ahora es cuando más muestra las infuencias de las que ha hablado por años (Arthur Russell, Pierre Bastien, Moondog) y cuando más se acerca al formato tradicional de canción. Me sentí sagaz al descubrir algo del sonido de James Blackshaw cada que toma la guitarra, luego descubrí que en varios sitios recomendaban a Blackshaw si te gustaba este disco de Colleen. Así de simplona es mi sagacidad.

Cecile lo hizo todo aquí. La música, la interpretación de cada instrumento (clarinete, piano, guitarra, órgano, etc.), grabación, producción y, lo más novedoso, las letras y la voz: por primera vez Colleen tiene una voz y letras, que están ahí más para evocar y sonar que para narrar. Los temas: el cielo nocturno, la luna, la Osa Mayor, la arena y los campos. Mis tracks favoritos en esta ocasión, y quizá debería decir mis tracks favoritos de Colleen de ahora en adelante, son "Geometría del universo" y "Moonlit Sky".

"Geometría del universo" se compone únicamente de un punteo de viola da gamba, alternativamente sereno y apresurado, bello en su simplicidad. "Moonlit Sky" comienza con un clarinete de músico callejero del mediterráneo, luego acompañado por voz y cuerdas para finalmente sorprender con órgano de iglesia. Otros a destacar: el arrullo de instrumentos de juguete en "Humming Fields", "Going Forth by Day" (en algún lugar entre la música antigua y el jazz) y "The Moon Like a Bell", que la acerca al folk británico de los sesenta pero con un estilo vocal propio.

Colleen The Weighing of the Heart (Second Language, 2013). Spotify/Rdio/YouTube.

2 comentarios:

Luis Alberto Gonzalez dijo...

Les ondes silenciouses es una belleza de disco y por cierto el único disco que he oido de Colleen, saludos!

No te gustaría escribir para nuestro fanzine/blog?

Nicolás Díaz dijo...

Se me hace que The Weighing of the Heart te va gustar todavía más. Gracias por la invitación pero ya traigo varios pendientes.