2/01/2005

ámbar

Desperté a las 4:45. Dormí media hora más. Esto fue lo que soñé en esa última media hora.

Se veían como esas piedritas de ámbar donde se quedan atrapados insectos prehistóricos. Pero no contenían insectos, las piedritas eran los insectos. Las calentabas y revivían. Las que eran apócrifas simplemente se derretían.

El que manipulaba las piedras no era yo. Era un chico que hurgaba en un desván, protagonista de una canción. Bueno, más que una canción era un poema sinfónico. Lo había grabado la sinfónica de esta ciudad, hace dos décadas. Yo encontré el caset con esa grabación en un negocio de antigüedades.

Por momentos era yo escuchando el caset, por momentos era el chico que jugaba con las piedras/insecto. Al final, las piedras se volvían toda una amenaza (no hacían nada, pero esas cosas se saben en los sueños). El caset terminaba con una voz desesperada que gritaba Qu'est ce qu'on fait?

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