8/05/2008

los “greatest hits” del espionaje internacional

Una “numbers station” es una estación de onda corta con transmisiones esporádicas en las que voces mecanizadas leen series de números. Unas cuantas usan clave morse o palabras completas. Generalmente cuentan con una tonada distintiva que anuncia el inicio y fin de la transmisión, y las ha habido en diversos idiomas: inglés, alemán, español, lenguas eslavas y también de medio oriente.

Los radioaficionados se entretienen cazándolas, clasificándolas y tratando de interpretar sus mensajes desde los años sesenta. Si se tratan de una broma, es una demasiado elaborada (pero bueno, hay quienes han traducido la Biblia a klingon y lolspeak). Lo que se dice entre los entusiastas del tema es que son mensajes cifrados para espías, y que si son transmitidos abiertamente es porque recurren a claves aleatorias de un solo uso.

Aunque ya hay una metodología para bautizar a las numbers stations en base al idioma que utilizan, las más famosas reciben nombres especiales, y los aficionados llegan al extremo de identificar su fuente y hasta su estación emisora:

La “Lincolnshire Poacher”, supuestamente manejada por M16, recibió ese nombre por la canción tradicional inglesa que usa como cortinilla; las “Counting Stations” de la CIA son llamadas así por el lento conteo que hay al inicio de cada mensaje; las estaciones “Phonetic Alphabet” del Mossad presentan una voz femenina leyendo grupos de tres palabras (por ejemplo “Alpha… X-Ray… Tango”) seguidos de un uno cuando no hay mensaje, o un dos cuando sí habrá mensaje. (Tomado de una revista Wired de 1997)

Durante la última década se ha incrementado el interés por estas emisoras gracias a The Conet Project, una caja de cuatro discos editada por el sello británico Irdial, que hace las veces de un “grandes éxitos” de las numbers stations. Es una selección de 150 grabaciones de plagada de voces robóticas, estática y tonadas de antaño. Ampliamente recomendable si desean soñar con conspiraciones y despertar con la paranoia a tope. Eso, o conseguir un buen sample para sus canciones, como ya han hecho Boards of Canada, Stereolab, 65daysofstatic, Porcupine Tree y Covenant.

The Conet Project ha aparecido sólo en ediciones limitadas y actualmente no queda ni una caja en las bodegas de Irdial Discs, pero el sello promueve la libre distribución de archivos de audio: colocó los discos en archive.org para su descarga gratuita, y anima al público a distribuirlo por su cuenta.

Y si solicitas permiso para usar ésa u otras de sus grabaciones en un cortometraje o canción, te hacen llegar su catálogo completo. Pero si las utilizas sin pedir permiso para incluirlas en un producto que saldrá a la venta, entonces no dudan en demandar, como pasó en el caso de Jeff Tweedy (Wilco).

Aquí van algunos links para saber más sobre el tema:

Un artículo en Radioafición

La "Swedish Rhapsody" en YouTube

Y si de a tiro les parece una necedad todo esto, al menos pueden jugar bingo con las Numbers Stations.

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