4/27/2010

historia con chivos y coyotes

Volviendo a nuestro gustado tema, el enfrentamiento con reptiles gigantes y catástrofes naturales, un caso reciente. Me dicen que los integrantes de una asociación local comenzaron a mirarse feo porque tienen opiniones encontradas sobre la construcción del nuevo estadio de futbol. No me referiré a la asociación y el estadio. Lo que me interesa es que eso sea un motivo para que la gente se mire feo.

¿Cuánto espacio ocupan un estadio y su estacionamiento? [25 hectáreas de espacio público, me aclara Juan Sordo en FB]. En contraste, cada año se expande la mancha urbana en toda dirección, decenas de nuevas colonias. Esas colonias no se construyen sobre páramos y dunas: por lo común ocupan terrenos que fueron de uso rural.

No lo digo con un código de uso del suelo, sino con los pelos de la burra en la mano. Bueno, de la chiva. Cuando mi familia llegó a Girasoles (Escobedo) todavía había gente que llevaba chivos a pastar en los terrenos sin construir de la colonia. Uno de los grandes momentos en la saga La familia Díaz descubre fauna fue cuando mi hermana, entonces niña, vio una fila de chivos frente a su ventana, con un macho cabrío barbado al frente. Sí, como en los créditos de Heidi.

Cuando llegamos a Ébanos (Apodaca) descubrimos que el Antiguo Camino a Santa Rosa dividía el mundo civilizado de la jungla: hic sunt coyotes. Por las noches los perros de la colonia peleaban con coyotes de las zonas boscosas. Los gatos no tenían tanto interés en defender la civilización, a veces se decidían por el lado salvaje y no regresaban. Los coyotes se marcharon hace años (su hábitat es ahora un supermercado) pero hasta la fecha puede verse en Ébanos, cercado por diferentes sectores de la colonia, un terreno donde se cultivan coles.

Esa parte de Apodaca también se usaba para cementerios. Nos consta que no pasa lo que en Poltergeist, nada de muertos reclamando tierras. Pero la historia es muy distinta con el agua. Si construyes donde en tiempo de lluvias se formaba un riachuelo, al riachuelo le valen tus esfuerzos urbanísticos y sigue pasando por entre las casas en la temporada de lluvias.

Todo esto pasó y seguirá pasando. Si sólo el 15% de la población del estado vive fuera del área metropolitana tiene que seguir pasando. Vamos a poner más casas en donde pastaban los chivos y acechaban los coyotes. Si esto afecta más espacios y no tiene final a la vista, ¿por qué lo que enciende ánimos y enfrenta a antiguos amigos es el espacio que ocupará el estadio (una modificación delimitada, pues)?

Porque en lo del estadio hay culpables definidos: la directiva del equipo de futbol, la empresa dueña del equipo, etc. Hay una ballena blanca a la cual arrojar los arpones. Mientras que el crecimiento de la mancha urbana lo hemos hecho entre todos. Hay que vivir en algún lado y el resto del estado son pueblos fantasma. Muchos tendrían que haber creado muchas cosas (trabajos, escuelas, vivienda, entretenimiento, etc) en municipios alejados de la capital del estado para que ésta dejara de crecer innecesariamente. Es más fácil atacar a la ballena blanca. Y pelearse por quién le lanza el arpón y quién no.

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