9/07/2011

cuatro impresiones sobre el hellow fest 2011

Jay-Jay Johanson

El que menos tenía qué hacer en un festival, el que graba con orquesta pero viaja con sólo dos músicos, el de las canciones melancólicas y desveladas acá bajo el sol en un diamante de beisbol. Ése, Jay-Jay Johanson, fue el mejor. Como ver al Chet Baker cantante en un kiosko de pueblo cervecero. Y el otro tipo tocaba el Rhodes poniendo jetas de "¡tengo un Steinway, mamá!". Y aquel otro dándole a la batería con las baquetas de los timbales. ¿Lo habremos estado haciendo todo mal, llenando los festivales de "grupos para festivales"?

Dominant Legs

Cualquier cosa encima de ese escenario sonaba más fuerte que la voz de Ryan William Lynch. De ser corista/tecladista, Hannah Hunt pasó a voz principal gracias a los del sonido del Hellow, que mezclaron su propia versión de Dominant Legs. A este grupo se le descubrieron nuevos fans en los siguientes días, su efecto fue retardado, como pellizcón ninja.

Austin TV

Desde niños usamos expresiones asociadas con respuestas corporales incontrolables, aunque nunca las hayamos experimentado, o nos tome media vida experimentarlas o no lo hagamos nunca. Yo sabía que los dientes castañean de frío, pero hasta los 14 años me castañearon de frío por primera vez, lo recuerdo bien porque estaba haciendo fila para un examen de admisión para la preparatoria. Como muchos, también digo "zzzz", o "me duermen", cuando escucho a un grupo aburrido, pero realmente, incontrolablemente, nunca había dormitado con un grupo hasta que Austin TV se presentó en el Hellow Fest.

Thieves Like Us

¿Eran los que estaban vendiendo snacks?

8/30/2011

elena del centro

Por el antifaz que usa no puedo estar seguro, pero creo que la Princesa Elena que detuvo hoy la policía es una persona que conozco. Si es ella, la conocí el invierno pasado: una noche en la esquina de Treviño y E. Carranza me dijo que no confiara en los semáforos, porque estaban fallando. Le agradecí el consejo y crucé a discreción.

Durante la primavera me la encontré varias veces, generalmente en las calles Zaragoza, Zuazua y Madero, aunque también apareció en la esquina de Cuauhtémoc e Hidalgo. Por lo común lleva ropa bonita de colores primarios, vistosa, pero no dorada o de fantasía, como aparece en el reportaje de televisión.

Una vez, sobre Zaragoza, se le acercó una camioneta blanca. Ella respondía que no con la cabeza a cada cosa que le preguntaba el conductor. Finalmente la camioneta se fue.

La última vez que me la topé fue hace un par de meses, en la Plaza de los Enamorados. Estaba sentada en una de las bancas, sirviéndole leche a un gato bebé. Si realmente es la mujer que hoy rompió botellas en el restaurant San Luisito, eso significa que está de una pieza y no la han subido a ninguna camioneta blanca.

8/29/2011

echar sapos y culebras

De "Los filósofos podan el árbol del conocimiento", Robert Darnton. Conferencia presentada en 1981, aparece en La gran matanza de gatos y otros episodios en la historia de la cultura francesa (1984).

Clasificar, por consiguiente, es ejercer el poder. Un individuo relegado al trivium y que no se sitúa en el quadrivium, o en las ciencias "blandas" y no en las "estrictas", puede malograrse. Un libro mal colocado en un librero puede desaparecer para siempre. un enemigo definido como infrahumano puede ser aniquilado. Toda actividad humana se realiza dentro de fronteras determinadas por esquemas de clasificación, elaborados o no explícitamente, como los catálogos de las bibliotecas, los diagramas de organización, y los departamentos universitarios. Toda la vida animal encaja dentro de la rejilla de una ontología inconsciente. Los monstruos como el "hombre elefante" y el "muchacho lobo" aterrorizan y fascinan porque violan nuestras fronteras conceptuales, y ciertas criaturas nos hacen hormiguear la piel porque se deslizan entre categorías intermedias: los reptiles "viscosos" que nadan en el mar y se arrastran en la tierra, los roedores "asquerosos" que viven en las casas, pero que no son animales domésticos. Insultamos a alguien llamándolo rata y no ardilla. "Ardilla" puede ser un término afectuoso, como Helmer llama a Nora en Casa de muñecas. Sin embargo, las ardillas son animales roedores, tan peligrosos y portadores de enfermedades como las ratas. Parecen menos amenazadores porque pertenecen sin ambigüedad al campo. Son los animales intermedios, los que no son peces ni aves, los que tienen poderes especiales, y por ello un valor ritual: como el casuario en los cultos secretos de Nueva Guinea y los gatos en los brebajes de las brujas en Occidente. El pelo, la raspadura de uñas y las heces también se usan en las pociones mágicas porque representan las ambiguas zonas fronterizas del cuerpo, donde el organismo se derrama sobre el mundo material circundante. Todas las fronteras son peligrosas. Si quedan desprotegidas, pueden ser violadas, nuestras categorías pueden destruirse y nuestro mundo disolverse en el caos.