una canción perdida

Mi ejemplo para decir que no todo estaba en internet era la canción "Whisky Angel" del grupo Ray. La conocí en un disco de Rockdelux, Trouble On The Railway (A Rough Trade/Tugboat Records Compilation), donde aparecía junto a The Moldy Peaches y Hope Sandoval. Al parecer el sello Rough Trade le hizo la maldad al grupo: sus demás discos que sí están disponibles en varios formatos fueron para otro sello y ese primer disco ni lo difunde o reedita Rough Trade, ni le ha podido meter mano el grupo para difundirlo por su cuenta. Sólo aparece ocasionalmente a la venta como CD en Amazon UK y ningún seguidor de la banda subió las canciones a YouTube o Grooveshark.

El grupo no es "raro" ni la canción es rara por sí misma, lo único raro es que desapareció del mundo y yo no conservé ese disco en el que la había conocido. Es una buena canción, junto con "The Siren Songs" de Anywhen la considero de lo mejor que he pepenado en los discos de Rockdelux.

Hace unos meses volví a Soulseek. Luego de la desaparición de los blogs de música descargable y la reticiencia de algunos grupos para usar el streaming hay cosas que ya sólo están en Soulseek, por anacrónico que suene. Finalmente reapareció Whisky Angel.

chesterton y las novelas de tres pesos

Nos perdemos al utilizar la expresión clases trabajadoras cuando lo que queremos decir es toda la humanidad menos nosotros mismos. Esta literatura romántica sin importancia no es especialmente plebeya: sencillamente es humana.

A eso llegó Chesterton en relación a los penny dreadful, las novelitas de a penique en las que los muchachos seguían las andanzas de Dick Turpin, Claude Duval, Sweeney Todd y demás personajes truculentos o aventureros.

Así como en el siglo XVII se dijo que el que abusaba de los libros de caballería acababa por las "soledades y despoblados buscando las aventuras", y a mediados del siglo XX Seduction of the Innocent convenció a muchos de que los comics eran nocivos para los jóvenes, en 1901 había buenas conciencias culpando a los penny dreadful de la delincuencia juvenil. En The Defendant (Londres, 1901), junto a su defensa del sinsentido y de la farsa, Chesterton incluyó una de los penny dreadful.

No los disculpó buscándoles dudosos méritos artísticos, ni tomándolos como un primer paso que llevaría a lecturas más edificantes. Vamos, ni los disculpó, dijo que eran necesarios, que el arte literario podía darse mal en una civilización, o darse bien y corromperse, pero que esos relatos de "sangre y fuego" son anteriores al arte literario y no podemos prescindir de ellos. Aquí dejo un par de párrafos más:

Es un tipo de composición que puede suponerse que siempre ha existido y siempre existirá. Carece de cualquier pretensión de ser buena literatura. Al igual que las conversaciones de sus lectores tampoco pretenden ser oratoria elevada ni los pisos y pensiones que habitan arquitectura sublime. Pero las personas tienen que conversar, estar bajo techo y escuchar cuentos. La necesidad básica de un mundo ideal en que personajes de ficción representan libremente su papel, es infinitamente más antigua y más profunda que las reglas del buen arte. Y es mucho más importante...

Mientras la sustancia, vulgar y débil, de la simple literatura popular permanezca ajena a una cultura mezquina nunca será sustancialmente inmoral. Siempre está de lado de la vida. Los pobres, los esclavos que realmente han gemido bajo el yugo de la vida, a menudo han estado locos, han sido estúpidos y crueles. Pero nunca les ha faltado la esperanza. Eso es un privilegio de clase social, como los cigarros puros. Su pésima literatura será siempre una literatura “a sangre y fuego”, como en el fuego del cielo y la sangre de los hombres.

Texto completo: A Defence of Penny Dreadfuls / Una defensa de las novelitas de a penique.