10/30/2013

el triatlón "tinker tailor soldier spy"

Algunas consideraciones luego de hacer el triatlón Tinker Tailor Soldier Spy, que consiste en leer la novela de John le Carré (1974) y ver sus dos adaptaciones: la serie de la BBC (1979) y la película dirigida por Tomas Alfredson (2011).


Czech this out! En Tinker... George Smiley y sus pocos aliados buscan a un agente doble que lleva años en el servicio secreto británico. Ocurre en los setenta, en plena Guerra Fría, y las sospechas comienzan luego de que uno de los espías británicos, Prideaux, es capturado en un bosque de Checoslovaquia. En la película los soviéticos atrapan a Prideaux en Hungría, no Checoslovaquia, y este cambio dice mucho de lo que ha pasado en la industria fílmica de esa parte del mundo.

Luego de la filmación de Misión Imposible en 1996, los estudios Barrandov hicieron de República Checa uno de los países favoritos para filmar. Para comienzos del milenio el resto de Europa estaba en competencia por arrebatarle ese lugar, y la competencia la ganaron los estudios Korda de Hungría en 2004, cuando el país ofreció un reembolso del 20% a todos los que hicieran películas en su territorio. Diez años después hay más países ofreciendo reembolsos parecidos pero Hungría sigue de ganona.

Al margen de esta competencia, el director Alfredson tuvo un episodio cinematográfico como el de Jorge Ibargüengoitia: en Budapest descubrió una plaza comercial abandonada y se empeñó en utilizarla. Así, lo que era un operativo militar en un bosque se convirtió en una plática incómoda en un café de Budapest.

También la aventura de otro de los espías, Ricki Tarr, ha cambiado de locaciones. En la novela ocurre en Hong Kong y en la serie pasa en Portugal. El tipo se lo pasa muy bien entre noches de fado, copas de porto y calles angostas buenas para ligarse a una espía soviética. En la película se cambia Lisboa por Estambul y aunque los involucrados no lo cuentan así, parece que hay algo de guerrilla filmmaking ahí: tomas desde carreteras, puertos y un ferry, Estambul como un horizonte.


Un aire doméstico. La novela comienza con Prideaux dando clases en una escuela en el campo. Smiley es chaparro, gordo y parsimonioso. El Hotel Islay que escoge como base de operaciones parece un bed & breakfast. Una de las claves entre los del servicio secreto es poner o quitar botellas de leche en la entrada de una casa. Detalles así dan un aire de domesticidad a la historia de le Carré.

Algo de eso se pierde en la serie y mucho de eso se pierde en la película. Alec Guinness y Gary Oldman saben dar a Smiley esa combinación de apariencia inocua y mente implacable, pero ninguno de los dos es bajito y gordo. El Hotel Islay de la película parece una bodega. En general, los personajes de la película habitan un mundo más ominoso, cuando el original consistía en días húmedos y melancólicos en los que había que salvar instituciones occidentales a empujones, porque ni los espías creían en esas instituciones ni sus superiores ayudaban en la labor.


That '70s Show. Para el cine los setenta suenan a hard rock, soul y disco, como si muchas otras cosas no hubieran ocurrido. Una de las escenas borradas del film mostraba a Oldman preparándose un huevo mientras sonaba rock en la radio. Algo no cuajaba con Smiley escuchando rock. Para las escenas finales el director quiso música que el personaje pudiera tener en su casa: Julio Iglesias cantando La mer. Queda de maravilla. Antes, en la fiesta navideña de los espías suena el cantante country Charlie Rich. La serie también ganó puntos con la música pero en un sentido muy distinto. Esos créditos finales deben haber dejado el corazón hecho bolita y muchas ansias por ver el siguiente episodio.

Los setenta también fueron la edad de oro del administrador (ahora se rinde culto al CEO-propietario que es solitario y ocurrente). Esto aparece satirizado en la novela: la expulsión de Control (el jefe) y Smiley guarda las formas de una restructuración administrativa, la adopción de algo llamado lateralidad. Tomando en cuenta todo el tiempo que tenían disponible en la serie, esta expulsión ocurre muy rápido. En la película recurren a un cambio de imagen: la nueva administración echa a las señoras colmilludas que apoyaban a los espías y contrata una tropa de muchachas rubias.


La espía que me tomó por una agencia de viajes. La adaptación debe condensar de algún modo el original. No hay un único modo de hacer esta condensación, pero la vida familiar y afectiva de los protagonistas es de lo primero que se simplifica, que se estereotipa. Se conserva una variante si está ligada a otras partes de la trama, por lo demás se asume que todo personaje tiene una familia nuclear, o aspira a ella y asume sus valores.

En la película Tarr identifica a una pareja de espías rusos. También descubre que el espia ruso maltrata a su mujer y que ella tiene información valiosa para los británicos. Tarr se enamora de ella y desea salvarla (de su pareja, del socialismo, de todo). En la novela la situación es más nebulosa. A Tarr le gusta la mujer pero quiere llevarla a Londres porque reclutar desertores es parte de su trabajo. Además, la información que ella tiene lo hará quedar bien en el Circus (el apodo del MI6 en la obra de le Carré). Y ya estaba planeando llevar a su amante turca a Londres, ahora podría tener a su amante turca y su amante rusa en la misma ciudad y estar bien colocado en el Circus. Ése era su plan.

En la serie se dedica mucho del último episodio a la reconciliación de Smiley con Ann, la esposa que le pone el cuerno y lo abandona periódicamente. En la película no vemos a Ann, pero sí a Smiley emocionado cuando ella vuelve. De nuevo, las cosas son más nebulosas en la novela. Ann pertenece a la aristocracia, es del círculo del primer ministro. A Smiley lo echaron del Circus y nadie ahí quiere escuchar sus hipótesis. Sólo puede seguir investigando porque el ministro y sus allegados todavía creen en él, porque es de la familia.

Una parte de estos personajes fue ignorada o estandarizada. Para que recibieran la licencia de héroe hubo que moderar los planes de Tarr y atenuar el nepotismo en la carrera de Smiley. Como si sus acciones valieran menos al mostrar esas partes de sus vidas. Estas exigencias no escritas son comunes. Por ejemplo, Frank Darabont admite que omitió el affair entre los protagonistas de The Mist para que el público empatizara con ellos. A Noah Baumbach le critican que en su cine toda familia tiene algo antipático, y apenas encontró algo de comprensión cuando un espectador comentó que eso no era un error, porque "¡la gente es así!" No es que el cine deba hacer votos de realismo, es sólo que aburren los personajes con vidas familiares y afectivas maquiladas a destajo.

10/24/2013

electroconvulsive therapy, una antología de synthpop

Para los últimos meses de 2011 estaba claro que los blogs para descargar música curiosa estaban implotando.

No hubo una redada definitiva, ninguna demanda monstruo, fueron varios hechos aislados. Menos sonadas y menos claras fueron las secuelas de este mundillo de blogs.

Algunos, como Systems of Romance y Crispy Nuggets, sobrevivieron mudando sus archivos a servidores propios y disminuyendo su actividad. Otros intentaron go legit, colaborar con los músicos y ofrecer material inédito. Lo intentó Mutant Sounds y se quedó en el camino.

Ahora Crispy Nuggets ha preparado una antología de synthpop junto al sello Medical Records, que se puede comprar en vinil o escuchar gratis. La selección es tan buena como las que ha hecho Veronica Vasicka en las Minimal Wave Tapes. Mis tracks favoritos: "Direct Lines" de The Electronic Circus (Chris Payne, de la banda de Gary Numan y co-autor de "Fade to Grey") y "Panic in Your Mind" de NA Pop 2000.

Electroconvulsive Therapy (Medical Records, 2013)

10/20/2013

la ciudad embotellada

Los ciudadanos medievales de Nápoles creían que Virgilio había sido el fundador de la ciudad y que él mismo había depositado un modelo pequeño de Nápoles en una botella de cuello angosto, la cual tenía que ser guardada celosamente para que no cayera en poder de sus enemigos.
Los robots en el mito y en la ciencia, John Cohen (1966).

Conrado de Querfurt, en su visita a Nápoles con el terrible propósito de mermar sus fortificaciones, recolectó varias leyendas sobre Virgilio... "Fue una desgracia notable", escribió, "ser enviados a destruir esos muros que habían sido alzados por el canto de los filósofos. Otra cosa curiosa fue que el modelo de la ciudad, contenido por las artes mágicas de Virgilio en una botella de cuello angosto, no sirvió para salvar a la ciudad de la captura y el saqueo. Pues no sólo nos hemos adueñado de la botella y su contenido, sino también de la ciudad; hemos demolido los muros de acuerdo al mandato imperial sin ese talismán. Debe ser que una rajadura casi imperceptible que encontramos en el cristal fue suficiente para destruir sus virtudes mágicas y hacer a la ciudad suceptible de daño.
Vergil as a Magician, E.W. Bowen (1900).

cfr. The Bottle-City of Kandor.


 

10/07/2013

jean ray: los espectros verdugos

Los espectros verdugosLos espectros verdugos by Jean Ray
My rating: 2 of 5 stars

Harry Dickson era un Sherlock Holmes pirateado, tan pirateado que al principio lo vendían con el nombre Sherlock Holmes. A partir de 1933 Jean Ray tomó el compromiso de traducir las primeras aventuras de Dickson y terminó reescribiendo algunas y creando muchas nuevas.

Si descontamos el nombre usurpado y el domicilio en Baker Street, Dickson tiene poco qué ver con Holmes. Mientras Sherlock era el héroe de la deducción racional, Dickson tenía que vérselas con criaturas sobrenaturales y villanos especializados en crear los planes más enrevesados y con menos probabilidades de éxito.

Para darse un quemón: en Los espectros verdugos hay un escritorio que electrocuta al que intenta abrirlo, la pérfida Georgette Cuvelier tiene una flota de submarinos escondida y los malandros de Londres en lugar de usar pistolas matan con una silla eléctrica que guardan en un céntrico departamento.

En breve, esto tira hacia la revista pulp americana de la época. También es muy distinto a la obra plenamente fantástica de Jean Ray, y él se sabía mercenario al escribir estas cosas. Pasada la página 80 (de apenas 120) Dickson encuentra una novelita que estaba leyendo Georgette:
Era una de esas novelas populares de seis peniques. que se esparcen entre el público... "Me pregunto cómo una joven como ella ha podido encontrar de interés esta estúpida historia tan mal escrita" —se dijo el detective. Se llevó el libro y lo leyó. Era una de esas historias de amor y aventuras, tejida en una trama idéntica a la de millares de relatos del género. Tuvo la paciencia de leerla hasta la última página, para reconocer a continuación que había estado perdiendo el tiempo.
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10/02/2013

alfred bester: el hombre demolido

El hombre demolidoEl hombre demolido by Alfred Bester
My rating: 3 of 5 stars

Una temprana cruza de ciencia ficción y novela negra. El crimen se comete en las primeras páginas y el lector sabe quién lo hizo. A partir de ahí un magnate fraudulento y un detective ésper (telépata), que es miembro de una hermandad que ha mantenido a la humanidad libre de crímenes por setenta años, se persiguen en la Nueva York del futuro.

Los hombres se pusieron de pie. Instintivamente se tomaron las manos como en un último saludo de despedida.
—Pierdo en usted a un gran compañero —dijo Reich.
—Y usted pierde a un gran hombre en usted —dijo Powell.
—¿Enemigos?
—Enemigos.

Visto a esta distancia, parecen Pacino y De Niro en la película Heat. A propósito de películas, con todo lo que cambian en las adaptaciones fílmicas a Philip K. Dick me parece que Hollywood se sentiría más cómodo adaptando El hombre demolido: es Minority Report con tipos duros, bajos mundos, diálogos perdonavidas y episodios cómicos.

Esta novela ha envejecido bien. Su mundo del futuro no es un derivado de la Guerra Fría ni una proyección de la historia antigua. Es un futuro híper-capitalista controlado por empresas enormes. Como haría Gibson treinta años después, Bester diluye las funciones del estado nación, este mundo lo controlan empresas y gremios (el inspector Powell usa a la policía como herramienta, su devoción está con el gremio ésper). Advertencia: el final lleva trampa y desmerece el resto de la novela.

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9/12/2013

gabriel trujillo muñoz: el futuro en llamas

El futuro en llamas: Cuentos clásicos de la ciencia ficción mexicanaEl futuro en llamas: Cuentos clásicos de la ciencia ficción mexicana by Gabriel Trujillo Muñoz
My rating: 4 of 5 stars

A fines de los noventa e inicios de los 2000 la editorial Vid tuvo algunas incursiones en la ciencia ficción y fantasía. Publicaron La ruta del hielo y la sal, Pilotos infernales y esta antología de la CF mexicana que va del franciscano yucateco Manuel Antonio de Rivas (1773) a los premios Puebla. En Monterrey estos libros se conseguían en el local de Vid en el metro Cuauhtémoc y creo que en ningún sitio más.

Desde la contraportada se reconoce que esto es lo mismo un rescate que la invención de una tradición: tomando la definición de CF del siglo XX buscar elementos CF en sátiras del estilo de Micromegas o Viaje a la luna, para continuar con escritos más cercanos a Verne y H.G. Wells.

Al ver el índice se puede pensar que Martín Luis Guzmán aparece por partida doble: él y Alfonso Reyes tuvieron una columna de crítica cinematográfica que firmaban como Fósforo, y acá aparecen juntos un texto de Guzmán y uno de Fósforos. Resulta que este Fósforos, en plural, es otro, un José Joaquín Mora del s. XIX.

La introducción de Gabriel Trujillo Muñoz es sencilla y útil. Del efecto producido por los textos, va del asombro por el tipo de especulación que había ya en el s. XVIII al exceso didáctico-ideológico de los últimos sesenta, setenta y ochenta (el cuento de José Emilio Pacheco está de plano de catecismo). Si buscas un buen cuento de CF en el sentido moderno, puedes ir directo a "Árbol de la vida" (1981) de Edmundo Domínguez Aragonés y "La pequeña guerra" (1984) de Mauricio-José Schwarz. Éste último ha vuelto a sonar en los últimos años por su planteamiento muy cercano a Battle Royale y The Hunger Games.

Este libro está descatalogado, pero 6 de los textos pueden leerse en el sitio Ciencia Ficción Mexicana. El texto de M.A. de Rivas que está en el sitio no es idéntico al que aparece en la antología, no sé por qué.

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9/04/2013

frederik pohl: pórtico

Pórtico (Saga Heechee, #1)Pórtico by Frederik Pohl
My rating: 3 of 5 stars

La novela más conocida de Pohl (ganó los premios Nebula, Hugo, Locus y John W. Campbell) y la primera que leo de él. El autor, que tuvo una carrera de más de setenta años y fue editor de Galaxy durante una década, murió mientras yo leía este libro.

La historia no es ninguna novedad: la humanidad encuentra tecnología extraterrestre y medio aprende a usarla para viajar lejos de la casi arruinada Tierra. El modo de abordar la historia es lo diferente: sigue a Bob Broadhead, un explorador renuente que acepta misiones cuando lo empuja la necesidad o la estupidez. Otra peculiaridad de la novela es que hace info-dump con orgullo: abundan las noticias, avisos de ocasión y extractos de conferencias que interrumpen la trama principal.

Buen desarrollo de personajes y exploración de posibilidades tecnológicas. Pobre al imaginar la cultura del futuro. Para tener viajes interestelares, inteligencias artificiales, una Tierra al borde del colapso y la peor desigualdad social de todas las eras (unos son casi inmortales y viajan por el espacio, otros tienen que vender sus órganos), estos personajes tienen demasiadas nociones y prácticas de estadounidense de los años sesenta.

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8/20/2013

un canción perdida: "whisky angel" de ray

Mi ejemplo para decir que no todo estaba en internet era la canción "Whisky Angel" del grupo Ray.

La conocí en un disco de Rockdelux, Trouble On The Railway (A Rough Trade/Tugboat Records Compilation), donde aparecía junto a The Moldy Peaches y Hope Sandoval.

Al parecer el sello Rough Trade le hizo la maldad al grupo: sus demás discos que sí están disponibles en varios formatos fueron para otro sello y ese primer disco ni lo difunde o reedita Rough Trade, ni le ha podido meter mano el grupo para difundirlo por su cuenta.

El álbum sólo aparece ocasionalmente a la venta como CD en Amazon UK y ningún seguidor de la banda subió las canciones a YouTube o Grooveshark.

El grupo no es "raro" ni la canción es rara por sí misma, lo único raro es que desapareció del mundo y yo no conservé ese disco en el que la había conocido.

Es una buena canción, junto con "The Siren Songs" de Anywhen la considero de lo mejor que he pepenado en los discos de Rockdelux.

Hace unos meses volví a Soulseek. Luego de la desaparición de los blogs de música descargable y la reticiencia de algunos grupos para usar el streaming hay cosas que ya sólo están en Soulseek, por anacrónico que suene. Finalmente reapareció Whisky Angel.

8/15/2013

chesterton y las novelas de tres pesos

Nos perdemos al utilizar la expresión clases trabajadoras cuando lo que queremos decir es toda la humanidad menos nosotros mismos. Esta literatura romántica sin importancia no es especialmente plebeya: sencillamente es humana.

A eso llegó Chesterton en relación a los penny dreadful, las novelitas de a penique en las que los muchachos seguían las andanzas de Dick Turpin, Claude Duval, Sweeney Todd y demás personajes truculentos o aventureros.

Así como en el siglo XVII se dijo que el que abusaba de los libros de caballería acababa por las "soledades y despoblados buscando las aventuras", y a mediados del siglo XX Seduction of the Innocent convenció a muchos de que los comics eran nocivos para los jóvenes, en 1901 había buenas conciencias culpando a los penny dreadful de la delincuencia juvenil. En The Defendant (Londres, 1901), junto a su defensa del sinsentido y de la farsa, Chesterton incluyó una de los penny dreadful.

No los disculpó buscándoles dudosos méritos artísticos, ni tomándolos como un primer paso que llevaría a lecturas más edificantes. Vamos, ni los disculpó, dijo que eran necesarios, que el arte literario podía darse mal en una civilización, o darse bien y corromperse, pero que esos relatos de "sangre y fuego" son anteriores al arte literario y no podemos prescindir de ellos. Aquí dejo un par de párrafos más:

Es un tipo de composición que puede suponerse que siempre ha existido y siempre existirá. Carece de cualquier pretensión de ser buena literatura. Al igual que las conversaciones de sus lectores tampoco pretenden ser oratoria elevada ni los pisos y pensiones que habitan arquitectura sublime. Pero las personas tienen que conversar, estar bajo techo y escuchar cuentos. La necesidad básica de un mundo ideal en que personajes de ficción representan libremente su papel, es infinitamente más antigua y más profunda que las reglas del buen arte. Y es mucho más importante...

Mientras la sustancia, vulgar y débil, de la simple literatura popular permanezca ajena a una cultura mezquina nunca será sustancialmente inmoral. Siempre está de lado de la vida. Los pobres, los esclavos que realmente han gemido bajo el yugo de la vida, a menudo han estado locos, han sido estúpidos y crueles. Pero nunca les ha faltado la esperanza. Eso es un privilegio de clase social, como los cigarros puros. Su pésima literatura será siempre una literatura “a sangre y fuego”, como en el fuego del cielo y la sangre de los hombres.

Texto completo: A Defence of Penny Dreadfuls / Una defensa de las novelitas de a penique.

7/18/2013

concierto en el garage

*
Ya se lo habían dicho por teléfono, pero el viejo quería escucharlo de nuevo. Estamos aquí porque queremos ser como usted, dijeron los chicos, incómodos. El viejo sonrió. Ellos no querían ser como él, sólo querían aprender el truco, el que el viejo hacía cuando era algo más joven. Él lo sabe, pero de todos modos hizo que lo dijeran así. Ahora la gente manda un par de mensajes, hace un par de llamadas y listo, tienen un concierto, tienen un lugar para un concierto y tienen público para un concierto. Él tuvo que hacerlo del modo difícil, si no hubiera sido por él y su terquedad nunca hubiera pasado nada, nunca hubiera sonado un concierto en esta ciudad. Ahora estos jóvenes lo harían a su modo.

Los recibió en una casa blanquísima, descuidada y llena de carteles de viejos conciertos y discos de blues pirateados que se ofrecían a precios ridículos. Los muchachos ya no quieren saber nada del blues, pero les brillan los ojos cuando les hablan del pop independiente. Independiente mis güevos, dijo el viejo. Les contó cómo lo hacía él en su época. Escuchó lo que tenían ellos y juntos hicieron el plan. Habría un concierto, podían empezar a anunciarlo.

**
Esta idea de los chicos comenzó años antes, leyendo una entrevista a una banda escocesa. El cantante era reacio a las entrevistas, cuando lo forzaban a dar una mezclaba la verdad con disparates. Le preguntaron por sus influencias y dijo que Nick Drake, el soul y una larga lista de bandas ignotas en la que aparecía The Canavaros. Esa entrevista era muy citada pero nadie había notado algo que los chicos de Monterrey, los que ahora hacían conciertos en el garage llamado Garage, sí notaron. The Canavaros no existían.

Escribieron una biografía de The Canavaros pensando ponerla en línea y correr la voz sobre la banda, lo buenos que habían sido, lo triste que era su olvido. Hicieron una mixtape con canciones parecidas entre sí, pop lindo tomado de lados b de bandas ignotas. Ése sería el legado de The Canavaros. De ahí no pasó la cosa.

Recordaron esto años después, cuando descubrieron las historias que corrían sobre el viejo. Organizaba conciertos heavy en Factores Mutuos. Pegaba carteles anunciando a alguna banda extranjera caída en desgracia. El día del concierto presentaba a un grupo integrado por amigos suyos con un ex roadie de la banda anunciada como cantante. A veces el truco funcionaba, otras veces casi linchaban al viejo y al grupo. Pero a veces funcionaba.

***
Ya tenían prospecto para la banda. Era una banda en realidad, una banda de señores y señoras de unos cincuenta años que tocaban en bodas y cumpleaños. Cantaban como cantan los gringos, pero por teléfono les dejaron muy claro que por un día serían australianos. Los señores y las señoras rentaron La boda de Muriel y Priscila, reina del desierto, compraron varios six packs de Lone Star y se encerraron a beber y aprender cómo hablan los australianos. Ya borrachos empezaron a contarse chistes tratando de hablar como australianos.

Ensayaron las canciones que les habían mandado los chicos de Monterrey. No habría entrevistas, sólo música. Si acaso les preguntaban, debían decir que venían de Sydney, que se habían conocido en la escuela y que la banda había pasado por muchos cambios. Que no habían tocado en más de diez años y hace quince años que no le importaban a nadie. Que eran eso que llaman una banda de culto.

****
Para explicar la reunión y visita del grupo los chicos inventaron un personaje: Aurelio. Un coleccionista de discos que vivía enclaustrado en Villa de García y desde los años ochenta acumulaba álbumes y conocimientos, un John Peel del noreste mexicano. Tuvo una banda efímera con uno de Los Lichis y estuvo a punto de tener un programa alternativo en la radio. Intentó madrear a Pablo Flores cuando le robó la idea. Desde adolescente había mantenido una amistad por correspondencia con The Canavaros y para cumplirse un capricho ahora los invitaba a pasear por México.

Hubo que incluír a casi veinte personas en el plan, para que escribieran en sus blogs y platicaran en los bares lo mucho que disfrutaban escuchando los discos de The Canavaros en casa de Aurelio, allá en los años noventa. Lo bueno que era escuchar esa música sincera y bella mientras los demás estaban perdiendo el tiempo con el britpop y el shoegaze.

*****
La noche del concierto fue sincera y bella como lo son las imposturas. El Garage estaba lleno, se destaparon más botellas que nunca y el público quedó encantado.

Hemos perdido el tiempo, debimos ser una banda australiana desde el principio, se dijo el guitarrista, de regreso en Texas y contento, con un acento que no existe en Sydney ni en Austin.



Escrito originalmente con el título "Not Quite Right" para un fanzine que recordaría las tocadas en El Garage, un bar del centro de Monterrey. The Canavaros son, claro, un trasunto de The Cannanes. Y este concierto sería el que dieron The Cannanes en junio de 2008 en El Garage en la versión de un universo alterno.

6/13/2013

parásitos emocionales

En el blog de HUP, James Dawes desarrolla lo dicho por Paul Bloom en "The Case Against Empathy".

Ese interés por los otros que llamamos empatía podría ser un mal disfraz del narcisismo e incluso del voyeurismo. Pensamos que nuestra atención a las historias traumáticas de otros se debe a que somos criaturas solidarias, a que la empatía nos obliga. Pero quizá nos atraen las historias de sufrimiento porque tenemos una (insegura) necesidad de demostrarnos, a través de una respuesta empática, nuestra valía moral. O quizá nos atraen las historias de sufrimiento porque algunos de nosotros tenemos el privilegio de estar aburridos. Como dijo Eva Hoffman al criticar el interés en las historias de sobrevivientes del Holocausto: sentimos "envidia de significación". Tomamos prestado de la tragedia de otros para darle propósito y emoción a nuestros días vacíos. Somos parásitos emocionales.

6/10/2013

colleen, música necesaria

Con ese título no quiero decir que la música de Colleen sea algo que necesites. No se te va a caer un brazo si no la escuchas. Tampoco se te cae un brazo si nunca escuchas a David Sylvian o John Cale. Lo que quiero decir es que Colleen, alias de la multiinstrumentista Cécile Schott (París, 1976), sólo hace y graba la música que ella necesita hacer y grabar. A la fuerza ni los zapatos ni la música contemporánea hecha con instrumentos del barroco.

Colleen se retiró en 2007


Desde sus inicios, que eran también los del siglo, Colleen fue una one-woman band, pero esto de la one-woman band ha significado cosas muy distintas a lo largo de su carrera.

Primero fue descubrir que con montones de samples y montones de horas al teclado podía simular una banda sin salir de casa. Después fue tocar diferentes instrumentos y reconstruir sus sonidos digitalmente.

Luego fue recorrer el mundo sola cargando una viola da gamba y una maleta. Para 2007, con tres álbumes, excelentes críticas de sus conciertos y ninguna canción nueva en la cabeza Colleen decidió que no quería saber de música, al menos por un tiempo.


El regreso: The Weighing of the Heart


Le tomó seis años regresar y lo hace con el mejor álbum de su carrera: The Weighing of the Heart.

Si en Everyone Alive Wants Answers y The Golden Morning Breaks, (Leaf, 2003 y 2005) pasaba por minimalista y ambient y para Les Ondes Silencieuses ‎(Leaf, 2007) amplió sus recursos e instrumentación, ahora es cuando más muestra las infuencias de las que ha hablado por años (Arthur Russell, Pierre Bastien, Moondog) y cuando más se acerca al formato tradicional de canción. Me sentí sagaz al descubrir algo del sonido de James Blackshaw cada que toma la guitarra, luego descubrí que en varios sitios recomendaban a Blackshaw si te gustaba este disco de Colleen. Así de simplona es mi sagacidad.

Cecile lo hizo todo aquí. La música, la interpretación de cada instrumento (clarinete, piano, guitarra, órgano, etc.), grabación, producción y, lo más novedoso, las letras y la voz: por primera vez Colleen tiene una voz y letras, que están ahí más para evocar y sonar que para narrar. Los temas: el cielo nocturno, la luna, la Osa Mayor, la arena y los campos. Mis tracks favoritos en esta ocasión, y quizá debería decir mis tracks favoritos de Colleen de ahora en adelante, son "Geometría del universo" y "Moonlit Sky".

"Geometría del universo" se compone únicamente de un punteo de viola da gamba, alternativamente sereno y apresurado, bello en su simplicidad. "Moonlit Sky" comienza con un clarinete de músico callejero del mediterráneo, luego acompañado por voz y cuerdas para finalmente sorprender con órgano de iglesia.

Otros a destacar: el arrullo de instrumentos de juguete en "Humming Fields", "Going Forth by Day" (en algún lugar entre la música antigua y el jazz) y "The Moon Like a Bell", que la acerca al folk británico de los sesenta pero con un estilo vocal propio.

Colleen The Weighing of the Heart (Second Language, 2013). Spotify/Rdio/YouTube.

5/28/2013

el autor favorito de las inteligencias artificiales

Martin Silenus habla con una representante de la editorial interestelar Transline luego del fracaso de su libro. De la novela Hyperion (1989), Dan Simmons.

—Dijiste que habían previsto setenta millones.
—Sí, bien, cambiamos de opinión después de que la inteligencia artificial residente de Transline lo leyera.
Me hundí más en la flujoespuma.
—¿Ni siquiera le gustó a la IA?
—A la IA le encantó —corrigió Tyrena—. Ahí tuvimos la certeza de que la gente lo rechazaría.
Me incorporé.
—¿No pudimos haber vendido ejempleares al Tecno-Núcleo?
—Lo hicimos —informó Tyrena—. Uno. Los millones de IAs que hay allí quizá lo compartieron en tiempo real en cuanto salió por ultralínea. Los derechos de autor interestelares no significan un comino cuando tratas con inteligencias de silicio.

5/27/2013

pregunta poco interesante

Fui criado como católico pero ahora me considero... um, veamos. Tenemos al agnóstico, alguien que no sabe si dios existe, luego al ateo, alguien que niega que dios existe. Me considero apático: me da igual si dios existe. No creo que sea una pregunta interesante. No estoy en contra de la religión así que no coincido con el New Atheism, que va contra la religión. Creo que la pregunta interesante en relación con la religión es ¿por qué hay religión?
Frans de Waal.

5/23/2013

louis c.k. y los teóricos de la empatía

1. La semana pasada vi Oh My God, el especial de comedia de Louis C.K. También me topé dos veces el nombre del psicólogo Paul Bloom.

Vayamos con Bloom. Primero me topé su nombre porque en enero de 2014 impartirá un curso gratuito en línea sobre la moralidad de la vida cotidiana. Y luego por su artículo The Baby in the Well: The Case Against Empathy. En éste nos recuerda cómo la retórica del poder presenta a la empatía como panacea de la humanidad, para concluir que la empatía es algo típicamente humano pero que nos traiciona si la tomamos por única guía moral.

La trampa está en el llamado efecto (¿sería "síndrome" una mejor traducción?) de la víctima identificable, que Bloom ejemplifica con esta cita del economista Thomas Schelling:

Si una niña de seis años y cabello castaño necesita miles de dólares para una operación que le permitirá vivir hasta Navidad, la oficina de correos se verá atascada de dinero para salvarla. Pero si anuncias que sin cierto impuesto los hospitales de Massachusetts se deteriorarán, provocando un aumento en muertes de otro modo evitables, pocos buscarán sus chequeras.

Esto no es otra cosa que lo que Henri Bergson en su último libro, Las dos fuentes de la moral y la religión (1932), distinguía como moral abierta y moral cerrada. Aquí ya había escrito sobre eso y como Bloom (y como suele hacerse en el tema) había sido con ejemplos de catástrofes naturales y villanos, y también de chamacos atrapados.

Aunque Bergson y ahora Bloom con su artículo nos adviertan de los riesgos de ver a la empatía como una panacea, hay múltiples ocasiones para notarlo. En el show de un comediante, por ejemplo.

2. Así como hay entre los magos estadounidenses una tradición de cazadores de charlatanes (Houdini, James Randi, Penn & Teller), hay una de crítica social entre los comediantes que va de Lenny Bruce a George Carlin y Bill Hicks. Con lo pertinente que pueda ser esta crítica corren el riesgo de dejar de ser graciosos para simplemente sermonear. En sus últimos shows George Carlin pasaba más tiempo contando lo retrógradas que le parecían los conservadores que haciendo bromas. De la breve carrera de Bill Hicks me queda la sospecha de si era realmente buen comediante o sólo nos cae bien porque compartía nuestros prejuicios.

El que ahora corría el riesgo de caer en el sermón era Louis C.K. Las buenas críticas que recibió su serie de TV tenían que ver más con su capacidad para tomarle el pulso a la sociedad norteamericana. En su último especial de stand-up comedy para HBO encontró una manera elegante de continuar esa tradición de crítica social sin caer en el sermón tranquilizador: dejando caer la burla sobre su público y sobre sí mismo, y haciéndolo en los últimos cinco minutos. Y todavía conseguir que el público se riera de ello (de ellos mismos).

El especial Oh My God (2013) cierra con la sección "of course... but maybe..." Ahí compara las ideas que defiende cuando quiere verse noble y "buenaondita" con soluciones más rápidas y crueles que se le ocurren. Comienza con un ejemplo muy salido de madre con el que el público se carcajea, luego sigue con asuntos que son parte de la historia de su país y sus prácticas cotidianas y el público se pone algo nervioso. Les advierte "se rieron de lo anterior, ahora se aguantan". Termina hablando, siempre en plan de guasa, de las horrendas condiciones de trabajo de los que maquilan smartphones, y dice que nos parece bien que un extraño sufra muy lejos de nosotros para que podamos hacer comentarios cínicos en YouTube mientras cagamos.

Y luego se despide.

3. Una de las críticas al artículo de Bloom vino de su colega Daryl Cameron. En "Can You Run Out of Empathy?", Cameron afirma que sus investigaciones le han mostrado que la razón le estorba a la empatía, que los individuos "estratégicamente contienen el despliegue de la empatía para evitar costos que perciben (vendrían con ella)". Así, para él, el efecto de la víctima identificable tiene más que ver con "evitar estratégicamente la empatía que con un límite de nuestra capacidad para la empatía". Lo que merma su investigación es que está pensando en ejemplos como los motivos de los estudiantes universitarios para ayudar o no a un homeless y la reacción de los estadounidenses a los ataques en Newtown y Boston. En ambos casos se trata de la reacción de individuos en una posición relativamente estable ante hechos que merman su calidad de vida. Sigue siendo un juego de la moral cerrada.

Ese artículo apareció en Greater Good, un sitio de la Universidad de California, Berkeley, en el que años antes había aparecido uno del primatólogo Frans de Waal sobre las raíces evolutivas de la empatía. De Waal tiene mucho más callo en investigaciones y aunque cree que en la empatía está nuestra posible solución a la xenofobia hace algunas aclaraciones más:

La empatía es frágil. Entre nuestros parientes cercanos, los animales, se enciende en acontecimientos al interior de su comunidad, tales como una cría asustada, pero es igual de fácil que se apague en relación a los forasteros o miembros de otras especies, como las presas. La forma en que un chimpancé aplasta el craneo de un mono vivo golpeándolo contra el tronco de un árbol no habla muy bien de la empatía de los simios. Los bonobos no son tan brutales, pero en su caso, también, la empatía debe pasar por varios filtros antes de ser mostrada. A menudo estos filtros evitan expresiones de empatía porque ningún simio puede permitirse sentir pena por todos los seres vivientes todo el tiempo. Esto también puede aplicarse a los humanos. Nuestro pasado evolutivo hace difícil identificarse con los forasteros. Hemos evolucionado para odiar a nuestros enemigos, ignorar a la gente que conocemos poco y desconfiar de cualquiera que no se parezca a nosotros. Incluso siendo muy cooperativos dentro de nuestras comunidades, casi nos convertimos en un animal distinto en nuestro trato con los extraños.

De nuevo, este autor no usa esos términos (ya necesitamos un diccionario psicología-primatología-filosofía) pero eso que menciona es la distinción entre moral abierta y moral cerrada (Bergson también daba un origen evolutivo a la moral cerrada). Sobre el camino para rebasar ese estadio de la evolución dice:

Cuando la gente se mata entre sí los llamamos "animales". Pero cuando donan a los pobres los alabamos por ser "humanos". Nos gusta reclamar esta última tendencia para nosotros. Pero es difícil encontrar algo que nos guste de nosotros que no sea parte de nuestro pasado evolutivo. Lo que necesitamos, entonces, es una visión de la naturaleza humana que abarque todas nuestras tendencias: lo bueno, lo malo y lo feo.

4. Me gusta el ejemplo de Louis C.K. porque no se regodea en burlarse de la gente que su público detesta. Un show al modo de George Carlin o Bill Hicks se aprovecha de la moral cerrada, no obtendría ni sonrisas en una convención republicana. Empatiza con un público parecido al comediante, que se considera progresista y ve a esos otros a los que dirige la burla como anquilosados y torpes. Volvamos a Bergson, a su libro La risa (1900), en esta versión resumida por Michel Tournier:

La sociedad, por la perfección de su organización, está amenazada de esclerosis. Los gestos que nos enseña e impone corren el peligro de acabar siendo mecánicos. Nuestra sociedad sufre la amenaza de parecerse a un hormiguero o una colmena. Conviene velar para que la espontaneidad de la vida y la agilidad en la adaptación a nuevas situaciones queden preservadas. Para eso sirve la risa. Mediante la risa, cada miembro de la sociedad es invitado a castigar a cualquier otro miembro al que sorprenda en flagrante delito de conducta mecánica. Por ejemplo, un robot avanzando por una acera tiene muchas probabilidades de chocar con una farola. Eso no sería ningún motivo de risa. Pero un hombre que choca con una farola porque anda sumido en la lectura del periódico sucita la risa: se ha comportado como un robot y merece la humillación de la risa de los testigos. Lo cómico surge cada vez que lo mecánico se adhiere a lo vivo.
El espejo de las ideas, 1994.

En Oh My God, C.K. busca y encuentra cierta complicidad con su público, pero no es para formar un ejército instántaneo que cargue contra algún otro, un forastero, que es odiado. En lugar de eso forma una comunidad efímera ("nosotros tenemos esto en común, somos un nosotros mientras estamos aquí") para mostrar que esa comunidad es anquilosada y torpe, y como tal es digna de burla y de provocar risa. Es anquilosada y torpe porque, entre otras cosas, teme mencionar a esos que hace sufrir para obtener beneficios ridículos. Esos otros están lejos y nuestra comunidad no ve sus caras (para la importancia de un rostro habría que citar a Levinas, lo haremos en otra ocasión) y con eso basta para ignorarlos. La empatía suena muy bien, pero vale para los nuestros, los que reconocemos como los nuestros, relativamente asimilables a uno. Lo otro requiere de esa moral abierta que rebasa la insuficiente empatía, lo otro también requiere una dosis de abstracción, para incluir a los que están lejos, a los que te son ajenos o los que ni siquiera han llegado al mundo.

5. Digo abstracción porque la opción de Bergson es un aventón místico y ahí ya no juego, no porque desprecie ese juego sino porque nunca aprendí a jugarlo. Lo que no es ningún impedimento para acercarse a la obra de Bergson: William James tampoco le hacía a ese juego y no dejó de recomendar la obra de su colega francés desde que la conoció.

Y tampoco se trata de renunciar a la empatía. Don Henri rencunció a muchas cosas por morir con los suyos en la Francia ocupada. Renunció a sus reconocimientos académicos que le hubieran dado comodidades en la Francia de Vichy y la vivió como los demás judíos. Sus ideas lo acercaron a la conversión al catolicismo y desistió de ésta para no ser el renegado que marcaba su distancia en tiempos difíciles para los judíos de Francia.

Dejando esos tiempos dramáticos y volviendo al comediante C.K., ese juego y burla que le montó a su público no salieron de la nada. En la serie que escribe, dirige y protagoniza como una versión ficticia de sí (Louie, FX 2010-2013), dos veces se ha escapado de reuniones familiares para plantarse entre desconocidos (en una fiesta de cubanos en Miami y en una reunión de chinos a los que no les entendía nada). Y es que cansa ser siempre uno de los nuestros. Y qué fastidio, qué pinche, forjar las espadas con las que se jode a los otros en la misma fragua de la que sale el cariño a los nuestros.

5/17/2013

una contrarrevolución de sonámbulos

Así, a mediados de la década de los 1790, luego de unirse al Comité des recherches de París, él (Brissot) anunció los peligros de una "contrarrevolución de sonámbulos". Dos hombres habían intentado enviar un mensaje reaccionario al rey por medio de fluído mesmérico, afirmó. Habían recibido el mensaje de Madame Thomassin, una sonámbula con contactos en la aristocracia, que a su vez lo había recibido de la Virgen María; todos ellos intentaron "imprimirlo" mesméricamente en la mente del rey en Saint Cloud, donde fueron arrestados, para su sorpresa pues se creían invisibles.

Mesmerism and the End of the Enlightment in France, Robert Darnton.

5/09/2013

nef ra mora

A fines de los noventa una calle de la colonia Girasoles tenía la más alta concentración de estudiantes de filosofía en toda el área metropolitana de Monterrey. Esta densidad de estudiantes de filosofía por kilómetro cuadrado es común cuando se trata de colonias cercanas a una Ciudad Universitaria, pero la colonia Girasoles ni siquiera está en el mismo municipio que la Ciudad Universitaria. Esta densidad de estudiantes de filosofía por kilómetro cuadrado también es común cuando se trata de compañeros de escuela compartiendo una casa, pero tampoco era el caso, éstos no se conocían bien ni se conocieron mejor después. Sólo se veían en la escuela y se saludaban, luego se topaban en su cuadra y se saludaban. Eran sólo dos. Una chica a la que llamaremos Maris y yo. Dos de los ¿25? estudiantes que tenía la carrera entonces.

Volví a ver a Maris hace dos meses en un Oxxo del centro de la ciudad. Buscamos cosas en el congelador del Oxxo al mismo tiempo, luego hice fila detrás de ella. No me reconoció. Hace dos semanas descubrí que me la había topado porque está viviendo en el mismo edificio que yo. Ella no me reconoce y yo no tengo nada que decirle. Si esto fuera una de Shyamalan hubiéramos coincidido porque algo que aprendimos en la escuela nos servirá para proteger a una náyade de los lobos arbóreos. Como no es una de Shyamalan es perfectamente inútil que seamos vecinos de nuevo. Además, el maestro promedio de esa escuela hubiera dicho que los problemas de las náyades los causa el neoliberalismo y que no tiene caso combatir a los lobos arbóreos. Y de todos modos Maris no me reconoce y no tengo nada que decirle.

3/03/2013

platón y el sofistipop

Platón tuvo serios conflictos en su carrera como crítico musical. Su editor en el semanario νμε sabía del desprecio que Platón había sentido por el punk. "Pretendieron falsamente que la música no tiene ningún tipo de corrección", había escrito en su reportaje sobre esa escena que "instauró en la plebe la ilegalidad respecto de la música" (Las leyes, 700d-e). Por ello el editor lo consideró el autor ideal (ejem) para ocuparse del sofistipop, que encontraba más cercano al modo dórico. Poco sabía este escriba del desprecio que el prefijo "sofisti" y el pop/rock británico en general (ver su opinión sobre The Cavern Club en La República 514a) inspiraban en el crítico de amplias espaldas.

Años antes el mentor de Platón había realizado un experimento: en medio de un festival hizo que le llevaran al roadie de una de las bandas y consiguió que éste tocara un riff perfecto sin tener experiencia anterior en la composición pop. Para Platón sólo ciertos cantautores hacían este tipo de introspección, mientras que la mayoría sólo tocaba para alterar el buen rumbo del Estado, postura que lo llevó a repudiar el single "Acracia en el Reino Unido", si bien puso el repudio en boca de su mentor: "¿No sé lo que quiero pero sé conseguirlo? Ya se vé que nadie hace el mal a sabiendas" (Gorgias 509e). También criticó al goth rock por preferir las sombras y al glam por vivir de las apariencias. Debemos recordar que este desprecio por el pop/rock británico no era común a todos los pensadores griegos: para Pitágoras el math rock nunca hubiera existido sin King Crimson, y Aristóteles estaba convencido de que la virtud sólo es asequible "when routine bites hard" (Substance 54e)

La mayoría de sus opiniones están en el diálogo llamado precisamente El sofistipop, pero lo cierto es que a este trabajo llegó con muy pocas expectativas. The Blue Nile le recordaban sus días de spring breaker en Egipto, pero no podía perdonar a The Dream Academy que usaran ese nombre sin haber formado parte de la Academia. "Living in a Box" de, bueno, Living in a Box, le recordaba dolorosamente a Diógenes, mientras que el nombre Curiosity Killed the Cat iba en contra de la mayéutica. Lo de Everything But the Girl ya lo entendía mejor, él mismo había respondido eso cuando sus amigos preguntaron qué podían llevar a una reunión. Y como Prefab Sprout aludía a algo que es en potencia y sólo al ensamblarse es en acto, lo consideraba más apropiado para Aristóteles (que por entonces sólo colaboraba en Popular Mechanics y Science).

En resumen, podemos decir que despreció esta manifestación del pop. Achacó su existencia al Demiurgo (A&R de grandes disqueras), que tomó un género musical ideal para hacer una infinidad de subgéneros que son seguidos por muchachos que ni se conocen a sí mismos, encerrados en un antro que creen bien underground, y por lo tanto no pueden conocer el pop inteligible (en este punto su crítica se dirige más al dream pop y la dicción de Liz Fraser). Así, aunque el sofistipop, el dream pop y los demás participan del pop inteligible (el de Topos Uranos, un abstruso sello de la Atlántida que sólo graba la música de Las Esferas y es adorado por los gafapastas de la Academia), son una duplicación innecesaria de una forma santa y buena y no merecen la atención de los sabios. Tras esta obra el autor decidió escribir únicamente sobre la Intelligent Dance Music y el metal órfico (una de las aficiones de su daimon).

2/22/2013

formidable e insuficiente

De Edgar Morin, El Método 1: la naturaleza de la naturaleza, páginas 301 y 302 en la edición de Cátedra.
La evolución hacia una complejidad cada vez mayor, hasta las organizaciones antropo-sociales, ha multiplicado las finalidades prácticas, pero ha vuelto cada vez más inciertas, equívocas, incluso concurrentes, antagonistas, las dos grandes finalidades, por una parte el vivir, que se polariza sobre el gozar del individuo; por otra parte el trabajo reproductor de la sociedad y de la especie. Ciertamente estas dos finalidades son admirablemente complementarias, pero, ¿se puede subordinar claramente una a otra? Se da la primacía a la reproducción, a la supervivencia de la especie, y se interpretan en este sentido todas las actividades individuales por racionalización a posteriori. Pero se puede invertir la proposición: Lupasco ha sugerido de manera muy pertinente que no sólo se come para vivir, también se vive para comer, es decir, gozar. Cuanta más individualización hay, menos coincidencia y armonía hay entre el vivir y el sobrevivir, y, en el ser humano, la búsqueda del goce llega incluso a inhibir los efectos procreadores de la copulación.

A decir verdad, presentimos que estas dos finalidades biológicas se remiten una a otra sin agotarse, no obstante, “funcionalmente” una en otra.

Estas son arrastradas en el gran bucle rotativo y retroactivo de la vida en el que devienen alternativa o simultáneamente fin y medio una de otra (vivir para comer, comer para vivir, vivir para sobrevivir, sobrevivir para vivir, vivir para reproducirse y reproducirse para vivir). Pero al mismo tiempo estas dos finalidades obedecen cada una a una lógica propia: estas dos lógicas, inseparables y complementarias, tienen al mismo tiempo una potencialidad antagonista presente en todo fenómeno de vida. Y cada una es suficiente para definir una finalidad para la vida.

Aquí surge la paradoja: el ser vivo, la más funcional, la más ricamente especializada, la más finamente multiprogramada de las máquinas, es por ello mismo la máquina más finalizada en metas precisas en sus producciones, realizaciones, comportamientos.

Pero, en tanto que ser y existente, es no finalizable en sus orígenes primeros ni en sus fines globales; la doble finalidad del vivir individual y del ciclo de reproducción está marcada por un vacío y una incertidumbre... Lo que mejor expresa en último término la finalidad de lo vivo es la tautología vivir para vivir; significa que la finalidad de la vida es inmanente a sí misma, sin que pueda definirse fuera de la esfera de la vida. Significa que el Querer-Vivir es una finalidad formidable, testaruda, frenética pero sin fundamento y sin horizonte, significa al mismo tiempo que la finalidad es insuficiente para definir la vida.

1/08/2013

si facebook fuera un país sería japón

Cuando Momus pasó por la sección Truco o trato de Rockdelux (Diciembre 2009).

Facebook se ha convertido en un lugar de consenso donde todo el mundo pasa el día diciendo cosas bonitas a los demás. Es asfixiante: he llegado a identificarme con los trolls. Son un colectivo injustamente despreciado. Tienen una actitud muy artística, aunque se expresen de manera irritante. Serge Gainsbourg o Jacques Brel se pasaron la vida buscando bronca con sus canciones. Eran como trolls con discurso... Tokio para mí es una ciudad libre de estrés. Te la imaginas como la típica urbe infernal del siglo XXI, pero todo el mundo es dulce y tiene un respeto exquisito por tu espacio vital. Por desgracia, la escena cultural es muy floja. Detestan el conflicto y la provocación. Si Facebook fuera un país sería Japón.