12/16/2009

una estrella en reposo

—Soy una estrella en reposo, hija mía —contestó Ramandú—. Cuando salí por última vez, más decrépito y viejo de lo que se pueden imaginar, fui traído a esa isla. Ahora no soy tan viejo como entonces. Cada mañana un pájaro me trae un grano de fuego de los valles del Sol, y cada grano de fuego me quita un poco de mis años. Y cuando llegue a ser tan pequeño como un niño nacido ayer, entonces saldré nuevamente, porque estamos en el extremo oriental de la tierra, y todo volverá a comenzar.

—En nuestro mundo —dijo Eustaquio—, una estrella es una inmensa bola de gas incandescente.

—Incluso en tu mundo, hijo mío, las estrellas no son eso, sino que de eso están hechas.

C.S. Lewis, La travesía del Explorador del Amanecer.

2 comentarios:

Ely Mock dijo...

muy bien murmujú. me gusta :)

Nicolás Díaz dijo...

Ramandú come esos pedazos de fuego solar que le traen los pájaros.

Katherine Mansfield describía la dicha como una sensación de haberse tragado un brillante trozo de sol del crepúsculo.