daniel el chucho


Hay películas que voy viendo en partes, durante varios años. Cuando las pasan por tele, cuando la tienen en casa de un amigo, etc. Scarface, por ejemplo, jamás la he visto completa, y por lo que he visto no tengo por qué hacerlo, pero se aparece en tantos lados que alguna vez veré la hora y media que me falta.

Lo mismo me ocurría con Danny the Dog. Es una peli muy breve (o esa impresión me deja), de las que produce Luc Besson con actores del cine gringo. La han estado choteando este año en TV Azteca y nunca la había visto completa, aunque siempre me quedaba enganchado en la misma escena.

Ya la han visto en otras partes, la chica bonita o el amigo llevan al retrasado/inmigrante/ex-ciego a que conozca la ciudad y sus encantos. Aquí Kerry Condon, una irlandesa her-mo-sa, pasea a un Jet-Li que sin muchos problemas pone cara de pendejo contento frente a todo lo que le muestran: lanchas en un lago, helados de vainilla, música de piano, etc. Es algo muy sencillo, pero es muy lindo. Esa es la palabra.

Sucede que eso está en medio de una cinta de acción, con villanos de caricatura y un héroe invencible, pero todo eso vale madres. Esa parte me la había recetado como cuatro veces, pero hasta ayer pude ver Danny the Dog completa. Conclusiones: pues cada vez que la pasen la dejaré, y si debo salir de casa esperaré únicamente a que llegue lo de las lanchas y los helados. Buen domingo y ojalá vean cosas que les hagan poner cara de pendejo contento.

una californiota

Esteve Farrés en el número 258 de Rockdelux, haciendo reseña del disco de remezclas de Ciëlo:

"Radio Subterránea", colección de remezclas, tomas alternativas y tres temas inéditos del sello californiano Static, que confía casi siempre a manos ajenas la reelaboración del material del primer álbum... con aportes de los berlineses ASCII.DISCO, JEANS TEAM Y ELECTRONICA T, el argentino GABRIEL LUCENA (Entre Ríos), el francés CELLULOIDE, los ingleses ISAN, el mejicano FAX y los californianos SEEKERS WHO ARE LOVERS.


Veamos, Static en realidad es de Baja California, y Seekers Who Are Lovers de Monterrey. Se entiende la confusión, esos estados tienen casi el mismo nombre, y existe un Monterey en California.

Hay otra opción. En un cuento de Bioy Casares, un aviador realiza sin saberlo varios pases mágicos con su aeronave, y al aterrizar llega a un mundo en el que todavía existe Cartago. Quizá Esteve cayó en una realidad alterna donde todo el norte de México forma parte de California.

"otra vez los juguetes se han puesto a cantar esas sucias canciones”

1. “Es como si John Tenniel y Robert Crumb dieran una fiesta en el mar, con Herman Melville sirviendo el whisky”. Algo así escribí en un foro para referirme a las historias de Tony Millionaire (hasta la fecha él insiste en que es su nombre real), pero ahora me parece una comparación muy sosa. Tony no se formó con comics del underground, ni con ilustradores británicos: su referente son, sencillamente, las tiras cómicas que leía de niño. Por eso el aire arcaico de sus escenarios. Y no es al autor de Moby Dick, sino a Patrick O’Brian a quien ha arrebatado toda la jerga náutica de sus personajes.

Hasta ahí las comparaciones. ¿Qué es lo que hace Tony partiendo de semejantes influencias? Pues son las aventuras de un cuervo alcohólico y suicida, acompañado por un simio demente. Y aunque Drinky Crow y Uncle Gabby (pues tales son sus nombres) han obtenido mayor reconocimiento como tira cómica, su creador los ha hecho transitar por todo tipo de formatos y frente a toda clase de públicos, desde libros para niños pequeños hasta animaciones para transmitir a altas horas de la noche.

2. Sigamos al cuervo y al chango no cronológicamente, sino por orden de corrupción.

En Sock Monkey: a children’s book ambos son monigotes de trapo que cobran vida cuando no son vistos, como si se tratara de The Velveteen Rabbit, o la canción de Cri-Cri. No son el trabajo más elegante del mundo, pero han sido cosidos con cariño por una abuela para su nieto. En este punto no hay ni rastro de ironía: la vida es idílica, el dibujo naturalista y en los estanques viven hadas amables a las que los protagonistas prestan ayuda.

3. La siguiente escala sería The Adventures of Tony Millionaire’s Sock Monkey, una serie de novelas gráficas. El cuervo y el simio siguen siendo de trapo, pero ahora tienen intrigas que involucran a las variadas alimañas y juguetes que habitan en esa casa, la cual siempre conserva el estilo, si bien cambia de fachada y muebles, pues es destruida o incendiada periódicamente por los protagonistas. Su dueño infantil ya no disfruta tanto de su presencia, y cuando escucha a los monigotes alcoholizados (“¡Una perla líquida!” llama el Sr. Cuervo al licor cuando lo descubre por accidente), canturreando temas de taberna, se lamenta diciendo “otra vez los juguetes están cantando esas sucias canciones”.

Para darnos idea de cómo ha cambiado su mundo en este punto, digamos que siguen existiendo las hadas, pero ahora son invocadas con métodos alternativos. A un azulejo ladrón que se negaba a creer en ellas se le realiza una trepanación y se le dan a beber jugos misteriosos para pueda verlas (¿quién dijo Machen?). Aquí las aventuras ya cuentan con elementos náuticos y el lenguaje es un inglés afectado que dice los mayores disparates en la forma más elegante posible.

4. Siguiente estación: Maakies. Se trata de una tira cómica semanal que ha encontrado su sitio en un puñado de publicaciones alrededor del mundo desde hace catorce años. En Maakies las cosas se salen completamente de madre. Drinky Crow y Uncle Gabby son de carne y hueso, viven en un mundo de marinos borrachos, aguerridos lagartos franceses y mujeres de puerto. Las bromas son escatológicas, absurdas o siniestras.

Parece el final del camino, pero es una vuelta al origen. Drinky Crow nació como un dibujo que Tony hacía en las servilletas de un bar, un pajarraco bebedor siempre presto a reventarse los sesos. Fue el cantinero quien convenció a Millionaire de dar continuidad a esa historia y así ha llegado hasta la TV.

5. Como animación estos personajes han tenido dos encarnaciones. La primera fue bastante torpe: Maakies, una serie de cortos que tuvo una breve vida en Saturday Night Live. Desde el tema inicial, parecía una copia mediocre de Happy Tree Friends. Mucho mejor, en animación y apego al espíritu de la tira, es The Drinky Crow Show, serie creada por Eric Kaplan, cuyo programa piloto fue mostrado el año pasado en AdultSwim y contaba con música de They Might Be Giants (John Flansburgh es viejo conocido de Tony).

6. Como resumen, digamos que Tony Millionaire no se ha esperado a que otros diluyan o exageren su obra. Él solito se ha encargado de que Gabby y Drinky sean de todo y sin medida. Mi recomendación personal es The Adventures of Tony Millionaire’s Sock Monkey, donde las historias son más ingeniosas y el dibujo más complejo, sin renunciar al nonsense que es el sello de la casa. Y aquí les dejo algunos links para ver las animaciones:

Programa piloto de Drinky Crow: Parte 1, Parte 2.

Maakies en SNL: Clam Shack, Mermaid.

shadow puppets



Ya había pasado algo así antes, pero no me voy a poner a buscar el post para abrirles una categoría propia. Arturo estaba escuchando a The Last Shadow Puppets, la frase de Renato viene de esta tira de Sinfest. El universo nos quiere decir algo. Si ven a alguien haciendo “shadow puppets” corran. No, síganlo. Mejor quédense quietos, de oráculos no sé nada.