2/13/2008

neuromancer 2008

1. Armitage es uno de los personajes de Neuromante, la novela de W. Gibson. Más que un individuo, Armitage son los restos de un individuo, usados por una inteligencia artificial para arreglar sus asuntos en el mundo físico. Del mismo modo en que nosotros utilizamos avatares para actuar en el mundo virtual, una criatura virtual requiere de avatares para acceder al mundo físico. Este Armitage alguna vez fue un militar de élite, el Coronel Corto, pero de esa personalidad ya queda poco, está adormecida, o quizá enloquece al ver lo que su cuerpo hace y dice bajo las instrucciones de la IA.

2. El Sr. Sagaz piensa en Armitage cada vez que es visitado por el casero. El hombre tiene cuarenta y tantos años y lo llaman “el Inge”. Podemos suponer que alguna vez fue un profesionista, que tuvo actividades parecidas a las de otras personas de su edad. Ahora parece no tener más labor que pasar por ese edificio a cobrar las rentas, y eso sólo cuando su madre se lo indica. Cuando no tiene el encargo expreso de su madre puede pasar frente a tu puerta, o verte en la calle, y no mencionar el cobro, sin importar que estés atrasadísimo con el pago. Su andar dificultoso y su habla pausada sugieren una apoplejía o un ataque, del cual salió bien librado, pero no lo suficiente para recuperar su vida anterior.

3. Anoche el Sagaz lo escuchó subir las escaleras y hablar con un vecino, por lo que esperó que en cualquier momento tocara en su puerta para cobrar. Efectivamente, el Inge llegó hasta la puerta del departamento, pero en lugar de tocar accionó el timbre que tiene más de un año sin funcionar. Era evidente que el timbre no había producido ningún sonido, pero no por esto el Inge tocó a la puerta. El Sagaz se asomó por la mirilla y lo vio esperando en el descanso de las escaleras. Las instrucciones eran ir, tocar el timbre y cobrar. Si su madre no le explicó que cuando los timbres no funcionan hay que tocar, no iba a tocar. De ningún modo.

Para el Sagaz es la versión regiomontana de Armitage. “Madre” sería en realidad un programa diseñado para administrar el replaqueo del parque vehicular, o la contabilidad de Tacos La Siberia, que eventualmente desarrolló conciencia de sí y ahora trata de comunicarse con otras inteligencias artificiales, a la vez que proveerse de fondos mediante el arrendamiento y la especulación inmobiliaria. El Inge habría sido uno de los diseñadores del programa, eventualmente atacado y dejado en condición de vegetal por el mismo programa, que ahora lo utiliza como su avatar entre los seres humanos.

Aunque lo más seguro es que sólo sea un listo que vive de su familia.

3 comentarios:

Srta. Leal dijo...

Yo quisiera que me mantengan pero sin pedirme cuentas ni recibir órdenes. :D

Nicolás Díaz dijo...

Todos, amiga, todos queremos eso :)

Io dijo...

Buenísimo el texto. Yo no quiero que me mantengan, sólo quisiera ganar una millonada por hacer lo que me gusta...ah pero ese no era el tema, verdad...

:)

Yols