11/22/2006

cuatro o cinco



No soportamos que nuestros allegados no estén al corriente de nuestras penas, no soportamos que nos sigan creyendo más o menos felices si de pronto ya no lo somos, hay cuatro o cinco personas en la vida de cada uno que deben estar enteradas de cuanto nos ocurre al instante, no soportamos que sigan creyendo lo que ya no es, ni un minuto más, que nos crean casados si nos quedamos viudos o con padres si nos quedamos huérfanos, en compañía si nos abandonan o con salud si nos ponemos enfermos. Que nos crean vivos si nos hemos muerto.

Javier Marías, Mañana en la batalla piensa en mí.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

martes, abril 05, 2005
Mañana en la batalla piensa en mí - Javier Marías

El principio es maravilloso.

El libro comienza con el climax (vaya palabra), exageradamente divertido, emocionante y desconcertante, luego avanza hasta que descubrimos todos los detalles. No se crea por eso que es algo así como la película Irreversible en que todo se cuenta de atrás para adelante ¿o de adelante para atras? No, la línea de tiempo es la tradicional, el tiempo avanza como siempre, con sus recuerdos, pláticas y pensamientos del pasado, por supuesto. Y las cosas que se van descubriendo no dejan de sorprender. Detrás de cada página se encuentra una nueva sopresa terrible que a la sombra del principio no es sino un argumento más.

Parece que no hay frase inteligente o poética en el libro que no se repita dos o tres veces, Marías repite las cosas para darle más sentido a las palabras que para él más tienen, el resultado es bueno en la mayoría de las ocasiones, otras veces puede llegar a cansar. Como técnica de escritura es algo para tomarse en cuenta.

Para ser sincero no le tenía mucha fe al libro ni a Javier Marías, creí que me encontraría con un Benedetti más en el mundo, vaya sorpresa que me dio, no sólo está divertido sino que está bastante bueno, no por nada ganó tantos premios.

Diana dijo...

¡Vaya! Hermoso y cierto... de esas citas que uno dice "¡este cabrón me plagió!".

Estoy dando un comentario, ya sé, que parece de principiante, pero hay ocasiones en que las palabras, simplemente, están de más.

Saludos, Nicolás.

sr. magnánimo dijo...

Rasco, rasco mucho Flaco :)