2046 (wong-kar wai)

En el Hong Kong de los años sesenta, el Sr. Chow (Tony Leung) alquila una de las estrechas habitaciones del Oriental Hotel. Su interés estaba en la huésped del cuarto 2046, pero deberá resignarse a ocupar el 2047. Y aunque el hotel ha conocido tiempos mejores, la decrepitud de los cuartos y los largos pasillos es desmentida por los intensos colores del mobiliario, por la elegancia con que sus moradores despiden volutas de humo, por lances amorosos que hacen temblar las paredes, y por el suntuoso vestuario de Bai Ling, la recién llegada. Como si una vida diferente, cálida y enervante, se asomara entre las ruinas.

Lo mismo que ocurre con Chow: debajo de esa expresión de seguridad y sus maneras infalibles, este autor de cuentos eróticos desea y extraña más de lo que le conviene. Y libera parte de ese deseo escribiendo una novela futurista, donde un joven japonés, su doble, aborda un tren que parece jamás llegará a su destino: "todos los que van a 2046 tienen la misma intención, recobrar sus recuerdos. Porque en 2046 nunca cambia nada. Pero desconocemos si eso es cierto, porque nadie ha regresado jamás".

El octavo largometraje de Wong Kar-wai, filmado al mismo tiempo y con el mismo equipo que In The Mood for Love (2000), tardó cuatro años más en estrenarse, en parte por la costumbre del director de trabajar a su ritmo, pero también por los efectos especiales que hubo que agregar para las escenas futuristas. Dichas escenas funcionan como variaciones del tema principal, la vida amorosa de Chow.

Del amor lo que interesa a Kar-wai es su proximidad indecisa, su fin o su prolongación como recuerdo, no su realización. Si en su anterior film veíamos a Chow engañándose, conteniéndose, sólo para lamentarlo amargamente años después, ahora lo encontramos con una actitud más mundana, incluso atrevido, pero eso tampoco le salvará. Como el mismo personaje dice, no basta con dos personas que se deseen mutuamente, pues si se encuentran en un momento poco propicio, demasiado pronto o demasiado tarde, estarán perdidos. Lo cual no impide que algunas de las escenas que marcan a fuego la película sean las que Tony Leung y Zhang Ziyi (Hero, House of Flying Daggers) comparten en la cama.

2046 tiene todo el estilo de su autor, con vestuario y diseño preciosistas, magistral trabajo de cámara de Christopher Doyle (quién se hartó del método Kar-wai con esta película y no piensa volver a trabajar con él) y una banda sonora en la que Nat King Cole y Connie Francis suenan tan hipnóticos como Julee Cruise en las de Lynch.

Si el hechizo de 2046 no es perfecto se debe a que Kar-wai incurre en una falta que parecía imposible en él, sobre todo a estas alturas: poca decisión a la hora de eliminar escenas y diálogos en la edición final.

Si consideramos que su método consiste en filmar sin guión y consentir las improvisaciones, las decisiones que toma en la sala de edición son más determinantes que en otros directores. Y en casos anteriores habían sido muy acertadas, consiguiendo filmes compactos, a los que no podías quitar ni una línea. Películas en los que no se hablaba innecesariamente, dejando que las imágenes guiaran la narración. 2046 ha resultado muy larga (más de dos horas; él que afirmaba que hora y media eran lo ideal para el cine contemporáneo), con varias explicaciones innecesarias que la despojan de su misterio. A pesar de ese tropiezo, la fuerza de sus imágenes y la parte esencial de su historia la convierten en una experiencia fílmica imprescindible.

Guión y dirección: Wong Kar-wai. Fotografía: Christopher Doyle, Lai Yiu Fai y Kwan Pun Leung. Música: Peer Rabin y Shigeru Umebayashi. Con Tony Leung, Zhang Ziyi, Faye Wong, Maggie Cheung y Carina Lau. China, 2004. Cantonés, mandarín y japonés, 129 minutos.

Apareció en Sonitus Noctis No. 13 (Septiembre 2005).

howl

En serio, lo siento Sr. Gilliam. Tantos años esperándolo y ahora tendré que hacerlo esperar un poco más. Usted entenderá, hay prioridades. Howl's Moving Castle llega hoy a veinte salas de Monterrey.

el siete de septiembre

Llevarse a Harrison antes que a McCartney no es la única broma fea que el mundo le ha hecho a la D.

Debe estar canijo eso de haber odiado a Mecano en tu adolescencia y cumplir años el siete de septiembre. Pero entre sus amigos habemos algunos que sí eramos güerquetes que escuchaban a la Torroja y los Cano, y en buena parte eso ha hecho que no se nos olvide cuándo felicitar a la D, que por cierto anda alejada de la red, así que habrá que llamarle y darle una vuelta el fin de semana. Si la ven primero le dan un abrazo de mi parte.

...

El inquilino del depa de al lado se marchó la semana pasada. Ayer, mientras me bañanaba, escuché maullidos de gatitos pequeños, provenientes de la ventana de al lado. Como estaba todavía medio dormido no encontré nada extraño en eso, pero esta mañana los volví a escuchar. Sé que la ventana o una de las puertas de ese depa se quedó abierta, porque escucho el rechinido todas las noches, quizá por ahí se coló una gata para dar a luz a sus michos lejos de la lluvia. Si hay tal gata, esta noche trataré de alimentarla. Si no la hay, sacaré a los gatitos. Si se enteran de que estoy detenido por allanamiento de morada no sean roscas y paguen mi fianza.

...

Ya salió "Precious", el primer sencillo de Playing the Angel, nuevo disco de Depeche Mode. No me gustó nadita el Exciter, y el disco de Gahan solista estuvo de pena ajena, pero a Martin Gore no le pierdo la fe. Las Amber Asylum pusieron su nuevo EP, el primer material que sacan en cinco años, completito en myspace. Y el próximo día 13 pisa las calles y la red el Hau Ruck de KMFDM.

yann tiersen - les retrouvailles

Cotejando las voces invitadas a los dos últimos discos de Yann Tiersen con las que comparecieron en el Hyacinths and Thistles de The 6ths (Neil Hannon y Dominique A aparecen en ambas listas), se antoja una comparación: Tiersen es un Stephin Merritt francés. O viceversa, pues siendo contemporáneos sería injusto colocar uno a la sombra del otro. Esta comparación ayuda a comprender tanto su pasado como su obra reciente. Comparten orígenes pop (la adolescencia punk de Tiersen y las raíces techno de Merritt), pero los han enriquecido con la tradición musical de sus respectivos países (chanson y vals para el bretón, Tin Pan Alley para el neoyorquino), desembocando ambos en un cancionero en el que predomina el tono melancólico.

Así como coinciden en la selección de cantantes, ambos guardaron un largo silencio luego de sus álbumes más ambiciosos (L’absente y el 69 Lovesongs de The Magnetic Fields, de 2001 y 1999 respectivamente), interrumpido sólo por proyectos alternos y la composición de scores, para volver con discos más equilibrados. La única irregularidad en estas vidas paralelas: Tiersen debe su actual celebridad a uno de esos scores, el de Amélie.

En Les retrouvailles lucen “Loin des villes”, “La veillée” y “Le matin”, folklore, vals y clasicismo, en ese orden. En lugar de la tensión dramática al estilo de “Rue des cascades” o “La rupture”, encontrarán dulzura en la frágil voz de Jane Birkin para “Plus d’Hiver”, y hay misterio por cuenta de Stuart Staples en “A Secret Place”, mientras que “Le jour de l’overture” es un trío del autor con Dominique A y Cristophe Miossec.

Hay algo de pulsión rock, acompañada de cuerdas y piano, en “La boulange”, y quien busque de nuevo el efecto Amélie se verá recompensado con “Les retrouvailles” y “La jetée”. Como se veía venir desde que se anunció su participación, las joyas de Les retrouvailles están en la voz de Liz Fraser, que aquí suena más cerca del Milk & Kisses (Capitol, 1996) que de todo lo demás de Cocteau Twins. Suyos son el primer sencillo, “Kala”, y “Mary”, una nueva marca en esa carrera de Tiersen en pos de the saddest story ever told.

Yann Tiersen, Les Retrouvailles (Labels/Virgin, 2005).

Apareció en Sonitus Noctis No. 13 (Septiembre 2005)

primeros recuerdos

Uno de los primeros recuerdos de W.B. Yeats tiene lugar en Londres. A través de una ventana ve a un niño de uniforme y pregunta quién es. Un sirviente le informa que es quien va a hacer estallar la ciudad. Aterrado, Yeats cierra los ojos y se queda dormido.

Juego limpio, Bárbara Jacobs.

late summer night's dream

Ayer entró bailando en la biblioteca un chico disfrazado de burro. Era el burro de Shrek, pero burro a fin de cuentas. Hoy escuché a mis espaldas "si llevas alas de hada no pagas cóver y te dan una bebida gratis". Hace unos minutos, cuando todos los estudiantes salieron corriendo a la clase de las 2, alguien en la multitud llevaba un perfume que no olía a una flor en particular, a una especia en particular. Olía a un bosque completo y mareaba sin ser un aroma desagradable o excesivo. No me extrañaría que mañana llegaran Oberón y Titania. Aunque ya pasó la fecha, sigue siendo verano.

septiembre

We say that we’re in love
While secretly wishing for rain
Sipping coke and playing games
September’s here again

las calles que caminan

Ahora extiendan su mano derecha, para recibir la lluvia del cielo. Es una metáfora, pero es como si recibieran la lluvia del cielo.

Así dijo ella. Se trata de Anapau, aquella locutora de sangre pesada y voz chillona que estuvo en D99 (¿se acuerdan de Movimiento y sus "calles que caminan"?) Pues nada, que ya es toda una ñora y enseña yoga en el canal 22. Su cápsula consiste en aparecer durante diez minutos en la misma posición con new age de fondo. El prodigioso mundo de la TV matutina, oh sí.

shame on me

1. Cuando fui a ver Sin City.
Antes de que apagaran las luces, en las bocinas de la sala sonaba una cancioncita exageradamente pegajosa. No pude saber qué era, aunque la tuve en la cabeza varios días. Ayer descubrí que esa canción, nueva para mi, se la sabe todo mundo de memoria, es uno de los éxitos de este verano. Y todavía peor: es de Gwen Stefani.


2. En una acera del Barrio Antiguo.
-Linda nariz la de su amiga, Miss Golightly.
-Algo grande, ¿no?
-Las narices grandes pueden ser muy bonitas.
-¿Notaste algo más?
-Sospecho que a ella le gustan las chicas.
-No, no se trata de eso. Es hombre.

(unos veinte segundos de silencio)

-Puf. Pues tiene bonita nariz.

bullets over barrio

El Norte(29 Agosto 2005). Disparan contra bar Skizzo en el Barrio Antiguo. Supuestos clientes desalojados tras protagonizar pleito realizan detonaciones contra el inmueble.

A casi tres horas de que terminó ayer por la madrugada el operativo de presencia de la Policía regia en el Barrio Antiguo, el antro Skizzo fue baleado en el exterior presuntamente por dos personas que fueron desalojadas previamente del local por elementos de seguridad. Los agresores se dieron a la fuga, pero 53 personas que permanecían en el interior fueron detenidas por Seguridad Pública del Estado, la Policía Ministerial y uniformados de Monterrey.

Los balazos se presentaron alrededor de las 8:47 horas sobre la calle Matamoros, entre Diego de Montemayor y Doctor Coss, pero las personas que se encontraban en el interior del negocio no salieron hasta las 11:45 horas. Julio Hernández Cortez, comandante de la Policía regia, explicó que, según testigos, los disparos se realizaron desde un automóvil en marcha conducido por dos personas, que se dieron a la fuga.


Testigos afirman que los agresores gritaron la consigna "Muerte a Pappa, Tenaglia es Dios".

the proposition

Nick Cave pone el guión y la música para The Proposition, la nueva de John Hillcoat (Ghosts of the Civil Dead). Con Guy Pearce, Emily Watson y John Hurt. La película ya está terminada, se paseará por varios festivales en estos meses y se estrena en Australia, la tierra de Cave, el 6 de octubre de 2005.

coming attractions

Bill Murray y una irreconocible Tilda Swinton en la nueva de Jarmusch: Broken Flowers. Ya anuncian en la tele local a The Brothers Grimm. Los actores no son para echar tiros, pero es lo primero que puede filmar Terry Gilliam en siete años. Bell Orchestre, el proyecto paralelo de Richard Reed Parry (The Arcade Fire), hace post-rock (that's so 2002! dirían las Heathers si vivieran en esta década), pero según los chicos de Pitchfork la cosa salió bien: cerca de Explosions in the Sky, sin ambient pussyfooting (wich means, sin lo somnífero de Sigur Rós).

replicants

A mediodía llegó un mensaje de Pris, la amiga tapatía. Esta vez no decía "iré la próxima semana" o "ve apartando un día" (como en años anteriores, en los que al final no pudimos vernos) sino "acabo de llegar a Monterrey, ¿a la noche en el Iguana?" Así que ahora sí se vieron Pris y J.F. Sebastian. Descubrí que tenía mucho sin escrbirle: yo me quedé en la graduación y la boda, pero la historia ya iba en mundo laboral y divorcio. Notas mafufas: ahora trabaja para el rector que quiso expulsarla cuando era estudiante, y también tiene un espacio en el Canal 7 (si no lo he hecho, en otra ocasión debo contarles qué era el Canal 7 de Guadalajara). Se supone que para ver a Interpol todo lo que debo hacer es aparecerme allá, no pagaría boleto. Suena bien, pero si me costó volver a ver multitudes regiomontanas, no me veo viajando a Guadalajara. Al margen, su retrato de estas tierras: "...todos los narcos tapatíos se vinieron a Monterrey, por eso está así ahora, pero es bueno, le quita lo mocho a las ciudades, donde hay narcos todo lo demás también se vale".

Antes de eso, en la tarde, llamó Mamandrila. "Tu papá y yo soñamos contigo, ¿estás bien?" Justo antes de que sonara el teléfono estaba pensando que no, no lo estaba, pero a ella le dije que sí.

videos

Japan & David Sylvian. Las ligas están invertidas: la de "Nightporter" lleva al video de "Orpheus" y viceversa.



"Nightporter"

Could I ever explain
This feeling of love it just lingers on
The fear in my heart that keeps telling me which way to turn

We'll wander again
Our clothes they are wet
We shy from the rain
Longing to touch all the places we know we can hide
The width of a room that can hold so much pleasure inside

Here am I alone again
A quiet town where life begins
Here am I just wondering
Nightporters go
Nightporters slip away

I'll watch for a sign
And if I should ever again cross your mind
I'll sit in my room and wait until nightlife begins
I'm catching my breath
We'll both brave the weather again

Here am I alone again
A quiet town where life gives in
Here am I just wondering
Nightporters go
Nightporters slip away

la foret

Estoy agarrando costumbres de lo más bobas. Me pongo la pijama desde que llego a casa, pues sé que en cualquier momento me quedaré dormido. Ayer cerré los ojos como a las seis de la tarde (sé que fue a esa hora porque no alcancé a ver Los padrinos mágicos). Desperté a las tres de la mañana, leí a Machen hasta las cinco y a las seis ya estaba en el trabajo. La hora de entrada es a las seis treinta, desperté al guardia. He pasado esta primera hora revisando textos y escuchando La Foret, de Xiu Xiu. No sé si es sólo la hora y el estado de ánimo, pero encontré el disco estúpidamente hermoso. Veré si conserva ese efecto en otras circunstancias.

una nueva marfa

Al principio, la única Marfa conocida era una joven de Corozal, Veracruz, que todas las tardes iba al pozo en las afueras del pueblo a llenar su tina con agua. Luego fue el personaje inspirado por ella, la chica que vivía en una casa donde, entre otras cosas, había una reproducción a escala de Bizancio hecha con mondadientes. Sólo esas dos.

Pero este año han pululado. Descubrí que existía el pueblo Marfa en Texas, y que así se llamaba un personaje de los Karamazov. Luego apareció una en Artes Visuales (¡aquí en Monterrey!).

Y ahora está la hermana de Jacobo Dos-Dos. Resulta que ayer, coincidiendo con el inicio del año escolar, estrenó programación Once Niños (si alguien aquí no sabía que veo caricaturas no sé cómo le pasé la dirección de mi blog), y uno de los nuevos programas es Jacobo Dos-Dos, protagonizado por un niño que parece caricatura de Tim Burton (no es un personaje burtoniano, se parece a Tim), cuya hermana se llama Marfa. Sólo que esta nueva Marfa no es muy agradable que digamos. Por cierto, tampoco trago a la nueva conductora de Once Niños, María. Se ve desesperada por parecer vivaracha y cool, hasta Max se ve incómodo con ella. ¿Con las firmas de cuántos güercos podríamos hacer que volviera Lili?

billy

Y el mapa siguió rumbo a Faulkner. La tarde del sábado llegué a casa de los señores Magnánimo y Oportuno, queriendo contarles lo que acababa de leer en el camino, la absurda respuesta que Faulkner dio una vez a un reportero que le preguntaba por su vida privada. El Sr. Magnánimo me detuvo para contarme lo que había leído esa mañana, en las Cartas de Faulkner. Era el mismo párrafo:

Naci soltero y varón a edad muy temprana en Mississippi, de una esclava negra y un caimán que se llamaban ambos Gladys Rock. Más tarde dejé el colegio y me puse a trabajar en el banco de mi abuelo. Probé el valor medicinal de su alcohol. El abuelo le echó la culpa al portero. Se la cargó el portero. Vino la guerra. Me gustaba el uniforme británico. Me hicieron piloto de la Real Fuerza Aérea. Me estrellé. Le costé al gobierno británico dos mil libras. Seguí siendo piloto. Me estrellé. Le costé al gobierno británico dos mil libras. Me dieron de baja. Le costé al gobierno británico ochenta y cuatro dólares con treinta. El Rey dijo "Bien hecho". Volví a Mississippi.

keep passing the open windows

Una opción con que cuentan muchos teléfonos móviles es que, al ser encendidos, reciben al usuario con una frase previamente tecleada por él. En la pantalla del mío puede leerse desde hace tiempo "Keep passing the open windows". Es por la historia de esa frase, no es un consejo que deba recordarme realmente.

Si ponen esa expresión entre comillas y la colocan en la casilla de Google (y Google se ha convertido en la nueva Enciclopeda Espasa-Calpe) darán seguramente con una canción de Queen*, pero no es por la canción que uso esa frase. The Hotel New Hampshire fue una de las películas sobre las que la Faerie y su servidor hablaron durante horas en la prepa. Entre otras cosas, por la historia que contaba un personaje, sobre un payaso que encuentra una ventana abierta y en lugar de seguir de largo escoge saltar por ella. Por eso "keep passing the open windows" era una advertencia frecuente entre los propietarios del hotel.

Había sido patético descubrir "And Death Shall Have no Dominion" gracias a la insípida Solaris de Soderbergh, todavía más triste fue descubrir lo siguiente en los featurettes del DVD de Secret Window. Los actores y el director aparecen hablando sobre el significado del título, y de repente, sentado en una silla de locaciones en un día bonito y soleado, Timothy Hutton suelta de dónde salió esa línea originalmente:

There is a great line in a Faulkner book, where he says keep passing the open windows, because you can make a choice to go trough one of them, but you really don't know until you are on the other side where it takes you.

El libro, al parecer, es Mientras agonizo, que comencé a leer cuando estaba en la facultad, pero lo abandoné a las pocas páginas a causa de la infumable traducción (como ocurre en un pueblito gringo el traductor se esmeró buscando coloquialismos domingueros, para que sonrara a gente-sencilla-de-rancho). En Gandhi tenían hasta hace poco una edición muy mona, de Vintage; también va siendo tiempo de conseguir El hotel New Hampshire, de J Irving. El caso es que de nuevo me encuentro tomando notas y haciendo listas de cosas que quiero buscar, como cuando estaba en la prepa. Así que antes de garrapatear todo esto en el planificador del trabajo me buscaré una libretita padre. Nota para cumpleaños y navidades: siempre he querido una Moleskin de bolsillo (:

*Los Future Bible Heroes, como cabía esperar de un tipo como Merritt, tienen una "Find an Open Window".

una más de j. marías

En ellos como en ningún otra cosa comprendemos que no somos solamente lo que nos ha ocurrido y lo que hemos realizado, nuestros logros y nuestros actos y lo que podemos contarnos a ciencia cierta de nuestras vidas, sino que también consistimos en lo que no nos sucede y no va a sucedernos, en lo descartado o inalcanzable, en lo no conseguido que tal vez quisimos, en lo no cumplido y en lo que nunca pasó pero fue posible y quizá lo es todavía; e incluso en lo no concebido ni imaginado. En ellos están las vidas que dejamos de lado y las palabras que jamás pronunciamos y que no por eso son menos nuestras. Al contrario. Lo que descubrimos en los libros -y esa averiguación no tiene precio- es justamente que todo es nuestro.

mus

Mus > audio/video > "Al debalu"

Cansada de dominar los nervios
decidí reposar,
una bona estación nes ñubes,
ente picos que rayen el sol.

Cansada de dominar los nervios
tomé'l determín
de matar la lluz,
somorguiame en formol,
esperar un día meyor.

El barcu
blincaba nel agua
con mal respirar.

Navegar al debalu
escapando
de costes y puertos.

Digo adiós
a los suaños
de la nueche anterior.

Desde el próximo número de SN habrá una columna dedicada a la historia de la escena siniestra nacional. No se me ocurría qué poner en ella, hasta que recordé a Gabriela Medina, alias Zü, cantante mexicana que alguna vez fue corista de los Héroes y luego regresó al país a grabar un disco con covers de Bauhaus, Gabinete Caligari y otros. Después de eso se la tragó el olvido, la única otra huella que dejó Zü es una sesión de fotos que apareció en Letras Libres. Quizá no era suficiente material para hacer un artículo, pero sólo había una manera de averiguarlo.

Pedí al Sr. Oportuno que me prestará ese número de Letras Libres. Hace unos momentos se metió a hurgar en su caja de revistas y por fin encontró el número 21, de septiembre del año 2000, donde aparece la sesión de fotos que Carlos Somonte hizo a Zü. Al hojear la revista descubrí que en ese mismo número viene un artículo de García Ponce sobre Truman Capote. Pregunté al Sr. Oportuno si en ese año García Ponce seguía vivo, o si era una publicación póstuma. Esto respondió el Sr. Oportuno: Seguía vivo, de hecho en esa época él y Javier Marías se pelearon, porque Marías cometió algunos errores en un artículo sobre Faulkner y García Ponce publicó ahí mismo, en la revista, una carta corrigiéndolo. Marías respondió con otra carta, muy sarcástica, a la que García replicó diciendo “he participado en suficientes discusiones literarias como para no notar en qué tono me está hablando, dejémoslo así”.

errabundia

El tema de estos días ha sido la vida que tiene el amor cuando su objeto, la persona en ocasión de la cual despertaba, ya no está. Quizá el tema ha estado siempre ahí y no le prestaba atención porque no me incumbía, o quizá realmente ha comenzado a aparecerse en estos días. Sobre eso era el último tercio de La cabaña, novela de Juan García Ponce que leí la semana pasada. Es también el tema de 2046, la película cuya reseña escribí anoche.

Desde el viernes estoy leyendo Literatura y fantasma, una recopilación de artículos de Javier Marías. Justo antes de sentarme a escribir la reseña encontré en ese libro un párrafo que terminó de aclarar el panorama, subrayando esa parte ficticia inevitable en el amor:

Algo como el amor, que es siempre urgente e inaplazable, que requiere la presencia y la consumación o consumición inmediata, ¿puede anunciarse sin que aún exista, o recordarse de veras cuando ya no existe? ¿O será que el propio anuncio y el mero recuerdo forman, ya y todavía respectivamente, parte de ese amor? Lo ignoro, pero lo que sí creo es que el amor está fundamentado en gran medida en su anticipación y en su memoria. Es el sentimiento que exige mayores dosis de imaginación, no sólo cuando se lo intuye, cuando se lo ve venir, y no sólo cuando quien lo ha experimentado y lo ha perdido tiene necesidad de explicárselo, sino también mientras el propio amor se desarrolla y tiene plena vigencia. Digamos que es un sentimiento que exige siempre algo ficticio además de lo que le procura la realidad. Dicho con otras palabras, el amor tiene siempre una proyección imaginaria, por tangible o real que lo creamos en un momento dado. Está siempre por cumplirse, es el reino de lo que puede ser. O bien de lo que pudo ser. Javier Marías “Lo que no se ha cumplido”

Como dije, poco después empecé la reseña de 2046. Aunque en su mayor parte son elogios de fan fatal, el último párrafo fue necesariamente agrio:

Si el hechizo de 2046 no es perfecto se debe a que Kar-wai incurre en una falta que parecía imposible en él, sobre todo a estas alturas: poca decisión a la hora de eliminar escenas y diálogos en la edición final. Si consideramos que su método consiste en filmar sin guión y consentir las improvisaciones, las decisiones que toma en la sala de edición son más determinantes que en otros directores. Y en casos anteriores habían sido muy acertadas, consiguiendo filmes compactos, a los que no podías quitar ni una línea. Películas en los que no se hablaba innecesariamente, dejando que las imágenes guiaran la narración. 2046 ha resultado muy larga... con varias explicaciones innecesarias que la despojan de su misterio.

Esta noche envié por correo la reseña, y menos de una hora después me encontré de nuevo leyendo Literatura y fantasma, donde ahora apareció esto:

...ese no saber me permite, por otra parte, instalarme en lo que llamaré la errabundia (una errabundia sólo aparente en mi caso, creo yo), algo sorprendentemente mal visto por la mayoría de los críticos actuales, quienes, educados sin duda en la lectura de novelas policiacas, dan gran importancia a lo que es “pertinente” o “esencial” al relato, como si todo lo que apareciera en un texto narrativo debiera ser información útil y encaminada a un mismo y único fin. Barthes habló de l’effet du réel para denominar justamente aquellas cosas, detalles o episodios, que se dan u ocurren porque sí, tanto en la vida como en las novelas, sin que tengan más significado o relación con la historia que la que el autor o el lector quieran hallarles con sus facultades asociativas. Javier Marías, “Errar con brújula”.

En defensa de mi pobre reseña sólo puedo decir que, por el lugar que ocupa en el tiempo, una película está más cerca del cuento que de la novela y, como los cuentos, no puede permitirse demasiadas digresiones. Pero eso es irrelevante. Lo que me interesa es el momento en que apareció cada lectura, y todavía más que la segunda fuera sobre la “errabundia”, un andar vagaroso que, según escribe Marías, tiene como único mandamiento no volver atrás, no hacer correcciones. Es guiarse sólo con la brújula, sobre la marcha, sin consultar mapas. O “navegar en mapas, que es distinto a navegar siguiendo mapas”, dirían los noctívagos.

alice

Si Cave y la Polijuana hubieran tenido progenie (y la hubieran criado en un trailer park de El Paso) el resultado se parecería a esto: Alice Texas, X's for Eyes. Del disco Sad Days (Fargo, 2003). Lamentablemente, esta muestra se interrumpe justo en el momento en que la canción se crece, luego de ese "love ain't blind, it's just playing dead".

cabaña

...pero apenas entró de nuevo en la cabaña esa sensación de desamparo se perdió por completo. La estancia iluminada le daba un lugar, la devolvía a sí misma y a su propia seguridad. Sin ninguna inquietud, contenta de tener tanto tiempo por delante, olvidada por completo de las responsabilidades que determinaban el llamado de la ciudad, como si ésta les perteneciera a los otros e hiciera parte de ellos estas responsabilidades, con la firme tranquilidad del que se sabe en su sitio y comprende que le pertenece sólo a él, adquiriendo una nueva independencia a través de la sumisión, sintió que tenía hambre de nuevo y la necesidad de prepararse algo de cenar se le apareció no como una manera de llenar el tiempo, sino como una forma de estar en su cuerpo, del mismo modo que, afuera, los pinos estaban en la noche y la luz de la cabaña debería proyectarse sobre ellos imponiendo su presencia como lo hacía el rumor del viento. Juan García Ponce, La cabaña (1969).

Como el estanque que encuentra Kit en el desierto tras la muerte de Port (en El cielo protector), la cabaña del título es el lugar de tránsito, donde se paga la cuota no para olvidar la pérdida, sino para empezar a vivir con ella. Al igual que el estanque, la cabaña tiene visos de lugar sagrado: al entrar Claudia siente que profana ese espacio, es el sitio especial donde se puede sentir deseo y amor, sin que importe que el objeto que los engendrara haya desaparecido.

alfredo

Estaba a punto de salir del trabajo. Llovía, el huracán llegaba esa noche. Mamandrila llamó desde casa de la abuela: "ven, aquí está Alfredo, se regresa en dos días a Culiacán".

Alfredo es el menor de mis tíos. Mamandrila le dice Mani, así que de niño yo también lo llamaba Mani. Se supone que cuando yo era niño él era muy joven, aunque yo lo veía como un adulto, pero que hacía cosas más interesantes que la mayoría de los adultos. Dejé de verlo cuando mis papás me llevaron a Tampico, época en la que él se fue al DF, a hacer prácticas en el hospital La Raza. Pero todavía lo encontraba en vacaciones, cuando los dos veníamos a Monterrey. En la Semana Santa de 1987 me llamó antes de abordar el autobus, para decirme que con él traía La historia interminable. El tipo tenía que colgar y yo estaba terco en que me explicara cómo estaba eso de los dos colores de tinta, y cómo era el Auryn de la portada. "Ya no pongas gorro, al rato llego y te lo voy a dejar". Y así fue. La primera vez que leí Crónicas marcianas también fue con un libro suyo.

...

No lo veía desde el verano de 1993, cuando mi familia acababa de mudarse de Guadalajara a Monterrey. Entonces yo no le notaba el acento sinaloense a su esposa (tía Armida) y su hija era una bebé que bailaba la danza malaya (que consistía en que Alfredo la agitara de un lado a otro, provocando que la güerca se muriera de risa; era malaya porque "malhaya la hora en que me la enseñaron"). Alfredo se dejaba caer en Monterrey cada dos años, pero por alguna razón yo siempre me enteraba tarde, o llegaba a casa cuando él acababa de irse. En una ocasión, que llegué con el Sr. Oportuno, mamá dijo que Alfredo tenía diez minutos de haberse ido.

...

Me pasmó que antes no notara que mi tía dice "mushasho" y "plebe". Y mi prima Mónica ya va en segundo de secundaria, chica potteriana, le gustan las del Shyamalan y es la clase de persona que uno esperaría que criara Alfredo: un amor con patas la plebe.

Tía Armida hizo tacos tuxpeños para cenar, sin saber que es una de las cosas que más recuerdo de ellos: cuando vivían en Tecomán (Colima, relativamente cerca de Guadalajara) Alfredo dijo "con mi Amá tenía cada domingo barbacoa y monitos (se refería a las tiras cómicas del Norte, cuando estaban chidas), a falta de eso, aquí los domingos no faltan los tacos tuxpeños".

...

Como a las nueve de la noche, fumando en el patio de la abuela.

-Entonces los vendían en cualquier Sanborn's, hasta en los supermercados. Terror 1, Terror 2 y así como hasta el 12. Había uno que me gustaba mucho, tenía de subtítulo "Se vende magia", de puros mensos que compraban cosas mágicas que luego no podían controlar.

-No estaba en la serie Terror, también era de Roca, pero de la serie de bolsillo.

-¿Te acuerdas de ése?

-Sí, lo dejaste cuando fuiste de visita a la casa de Guadalajara.

-Ahí venía uno que me gustaba mucho, de un tipo que venía huyendo y da con una librería en la que...

-Que en alguna página de alguno de los montones de libros está escrito el mejor momento de tu vida. La gente busca con morbo, pero es bien peligroso porque puede ser algo que ya ha ocurrido (con lo que se dan cuenta que el resto de su vida será de bajón). La librería estaba abierta de madrugada, cerca de una carretera en Monterey, California.

-¡Sí, ese cuento!

-Tampoco puedo recordar el título, ni el autor. Y el libro se quedó en Xalapa. Puf.

...

Cerca de las tres de la mañana, hablando de radio.

-Su programa era de madrugada, la raza decía "ya va a empezar el tipo que platica con las personas". Porque eso hacía, sólo platicaba, mejor dicho escuchaba, porque nunca daba juicios, sólo decía "pues es una manera de verlo" o "es un buen punto el tuyo". Y siempre hay mucha gente desvelada con ganas de ser escuchada.

-¿Lo pasaban en el DF?

-Lo escuchaba cuando vivía en el DF, pero el fulano transmitía desde Guadalajara. Una vez le llamo un tipo para decirle "te hablo porque me paso diez, quince días, sin hablar con nadie". "Bueno, de seguro que a veces tienes que decir buenos días o me trae la cuenta", dijo el locutor. "Claro, pero eso no es hablar". Y es cierto, eso es una operación de supervivencia, como sacarle filo a una lanza para cazar mamuts, una herramienta, pero no hablar. En realidad nos pasamos días sin hablar con nadie.

-Been there.

-Sí, así estaba yo también cuando vivía allá, cuando escuché el programa. No esta mal si te gusta. La soledad es muy sabrosa, si realmente quieres estar así. Una noche tu abuelo hizo lo que nunca: abrió una botella de tequila y le dijo a sus hijos, yo en la bola, que había que echarse un tequilita y platicar a gusto. Lo que era raro, ya ves que el abuelo era bastante seco. Total, que él se paso su trago como si fuera agua, mientras nosotros lo sorbíamos haciendo gestos. Cuando nos vio la abuela Modesta dijo "no me enojo porque tomen, me enojo porque se toman algo que no les gusta". Pues eso, no es que te quedes solo, sino que hayas escogido estar así. Todos necesitamos recogernos por un tiempo, tampoco demasiado largo, porque ahí empieza la otra bronca: de la soledad física empiezas a sentir que también anímicamente estás solo.

...

Nos pedimos teléfonos y direcciones de correo. "Cuando necesites ayuda con cualquier cosa, y no lo digo por decir, sólo tienes que llamar". Y yo diciendo el otro día que ya no hay gente chida. Como que la cosa que dispone los mapas y los caminos me escuchó y mandó la caballería.

pd.¡Tengo un póster de Joy Division! Muchas, muchas gracias (y feliz cumpleaños) a DJ Sioux :)

sueños

1.

En el centro de la ciudad se encuentra un edificio inmenso. En sus múltiples niveles hay oficinas, cafés, librerías, gimnasios, de todo. Para moverse dentro de él hay un sistema de elevadores que es una cruza de montaña rusa y escaleras de Hogwarts (los canales por los que se desplazan las cabinas se mueven durante la marcha, para avanzar tanto horizontalmente como verticalmente).

Yo sé que en uno de los cafés Joel estará tocando el piano. No quiero buscarlo directamente en el café, pero tampoco esconderme, así que abordo la cabina y comienzo a desplazarme por el edificio, velozmente y al azar. El cochecito (porque para esta parte ya era definitivamente un coche de montaña rusa) se detiene de golple y Joel aborda. No me da un puñetazo en la cara, tampoco dice que todo ha sido perdonado u olvidado: comenzamos a platicar como si fuera un día perfectamente normal, como si no hubiéramos dejado de hablarnos hace cuatro años. Al llegar a la puerta del café él descendió y yo seguí el camino. Desperté.

La noche siguiente encontré a la entrada de un café una revista gratuita, cuyo último número estaba dedicado a los sueños. La mayoría de los sueños registrados en ella eran de escritores y otra gente relacionada con el mundo editorial. Terminé por leer uno que era de Vila Matas o de Herralde (cerré la revista inmediatamente después de leerlo y no he comprobado de quién era). Soñó con alguien a quien hace mucho no veía y en quien ya no pensaba (mi caso con Joel) y al despertar decidió que era tiempo de buscarlo. Preguntó a sus amigos sin conseguir nada, pero esa noche le llamaron por teléfono: "me dijeron que andabas buscando a X y me extrañó: recién murió y lo estamos velando".

El teléfono de la Faerie (la esposa del pianista que aborda oníricas montañas rusas en el centro) no responde. En caso de que a Joel no le haya pasado nada a nadie le conviene que yo llame a su casa. Traje ese sueño haciéndome un ruido incómodo en la cabeza varios días, hasta que el Sr. Sensato llegó de visita. Había visto a la Faerie y dijo no notar nada extraño en ella.


2.

Aunque la rentera se empeñe en llamarle "depa", yo digo que el lugar donde tengo mi madriguera tiene más forma de vecindad que de departamentos. En el sueño tenía un verdadero ambiente de vecindad, con un montón de niños jugando junto a la puerta, presumiblemente hijos de los inquilinos (los cuales en la vigilia casi no existen, sólo estamos yo y mi vecino-fan-de-Mónica-Naranjo).

Regresaba a casa luego de un día espantoso en el trabajo. Estaba empapado (una lluvia helada que no tenía nada de rico) y me sentía cansadísimo. Abrí el portón como pude, esquive a los niños sin mucha intención real de no pisarlos y llegué hasta mi puerta. Antes de que sacara la llave abrió la Srita. de Large. Sonrió, dijo que en realidad no pasaba nada, que después de dormir un poco me sentiría mejor. Me dio un largo abrazo y ya me estaba ayudando a quitarme los zapatos cuando llamaron a la puerta. Era Jack, pero no Skellington, sino el de Will & Grace. Tenía la voz, todavía más aputonada, del doblaje al español. Su vida era un desastre, dijo, todo mundo lo odiaba y, y... antes de que empezara a darme ejemplos de lo mal que lo trataba la gente le dije "Jack, ¿es algo de lo que podamos hablar mañana? Hoy no estoy de humor". Puso cara de niño incomprendido, pero dijo que sí, que no era nada urgente.

La Srita. de Large me ayudó a recostarme y luego comenzó a hablar de cosas maravillosas e imposibles que ahora no puedo recordar. Desperté cuando comenzaba a dormirme en el sueño.

...

La falta de internet va para largo, pero al menos ya está agarrando forma la nueva biblioteca. El día que llegó el huracán volví a ver a mi tío Alfredo, por primera vez desde 1993. Eso es demasiado tiempo, sobre todo si consideramos que fue una de las personas clave de mi infancia (si debajo de tanta shit y autocompasión encuentran que a veces puedo ser un buen tipo, eso se lo deben agradecer a Mamandrila y a él). Nos quedamos platicando hasta las cuatro de la mañana, pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

revue noir: entrevista a nicki jaine



Nacida en Asbury Park (Nueva Jersey), Nicki Jaine reside desde hace cinco años en Philadelphia, donde inició su carrera como compositora e intérprete. Tras encargarse del teclado y la guitarra en la gira 2004 de Black Tape for a Blue Girl formó junto al líder de esa banda, Sam Rosenthal, el acto de cabaret oscuro Revue Noir, que ya tiene un sencillo en circulación y prepara un EP para el próximo otoño. Sobre su nuevo grupo, sus influencias y anteriores proyectos comentó algunas cosas en esta entrevista para SN.



¿Como comenzaste a escribir canciones?

Desde muy pequeña hacía canciones. Las trabajaba en mi mente mientras tocaba, cantándolas en voz alta, sólo algunas veces las escribía. En aquel momento no pensaba que realmente estuviera escribiendo canciones, sólo dejaba salir la música y me encantaba.

¿Qué buscas en una canción?

Más que algo tangible y objetivo busco un sentimiento. Es un proceso digno del Dr. Frankenstein: tengo muchas ideas diferentes para letras, puentes, intros, versos, luego los ensamblo en varios modos, hasta que cada parte parece encontrar su lugar y la canción cobra vida.

¿Qué discos cambiaron tu vida?

Más que un álbum, fue una canción y su video los que más me impactaron. Siendo pequeña vi en MTV el video "Stay", de Shakespeare's Sister. Cuando entró la segunda cantante, con esa voz oscura, hechizante, me sentí completamente intimidada. Pensé "eso quiero hacer cuando crezca". Unos años después llegó otra de las cosas que me marcaría, cuando mi padre me regaló el Aqualung de Jethro Tull. Ese álbum me encantó y ha sido un gran fuente de inspiración.

Cuéntanos algo de tu carrera antes de Revue Noir.

Fue en el verano de 2001 cuando empecé a presentarme en escenarios, formar amistades con otros músicos y explorar más intensamente mi creatividad. Fue un período muy emocionante. Aumentó mi interés en tener una banda, conocí a algunos individuos bastante creativos y así nació Torn Paper Dolls. La energía que sentía en las presentaciones era increíble y teníamos una gran química artística. Desafortunadamente, las cosas no iban tan bien fuera del escenario, lo que llevó al grupo a su fin en el año 2003. Volví a tocar sola poco antes de la desintegración del grupo, fue algo difícil pero lo pasé muy bien abriendo conciertos de amigos como Ego Likeness y Anathema Device.

¿Cómo conociste a Sam Rosenthal?

Fue en la fiesta de navidad que Middle Pillar dio en diciembre de 2003. Un amigo en común nos presentó y pronto nos llevamos bien. El siguiente septiembre me fui de gira con Black Tape for a Blue Girl, lo cual fue una gran experiencia. Luego del tour, Sam y yo comenzamos Revue Noir.

Aunque tienes raíces en distintos géneros musicales, has sido bienvenida por la escena gótica. ¿Eso ayuda a mostrar tu música o lo hace más difícil, al ponerte una etiqueta?

Uno de mis primeros shows fue en el Club Nostradamus de Filadelfia, abriéndole a Carfax Abbey. Estaba algo nerviosa, porque Carfax Abbey es una banda gótica talentosa y bien establecida en su escena, y ahí estaba yo, ¡una chica sola con su guitarra acústica! A los chicos de Carfax Abbey, sus amigos, el público, a todos les encantó y así entré en ese medio.

Me considero afortunada por haber encontrado ese espacio. He conocido algunos de los individuos más creativos y brillantes, y también algunos de mis mejores amigos, en la escena gótica. Claro que también tengo grandes amigos fuera de ella. Es casi inevitable que te etiqueten. Puede ser útil y al mismo tiempo limitante. Busco rodearme de gente creativa e inspiradora con distintas inclinaciones artísticas, trato de no pensar mucho en las etiquetas.

¿De qué trata "A Girl, A Smoke"?

Es sobre el final de una amistad muy significativa para mi. Una persona que me recomendó leer a Bukowski y hacer la gira con Black Tape. Cosas que iniciaron juntas y terminaron también juntas. Fue una interesante combinación de sucesos, no estaban directamente conectados, pero encajaban juntos de una manera única.

Cada reseña del single de Revue Noir incluye la palabra "cabaret". ¿Qué te dice ese término?

La primera vez que vi la palabra cabaret usada para describir lo que hacía fue en una reseña de hace tres años. En los conciertos la gente empezó a hablarme de Marlene Dietrich y Lotte Lenya, comparándolas con lo que yo hacía. Así que busqué algunos de sus discos, renté Morocco y El ángel azul y me encantó lo que escuché y observé ahí. Me siento conectada a algunos elementos de lo que hacían Dietrich y Lenya, era emocionante que la gente encontrará algo de ellas en lo que yo interpretaba.

No creo poder dar una definición clara de lo que esa palabra significa para mí, pero definitivamente tiene un espíritu y una energía particulares.

Ute Lemper encontró muy buena acogida con el cancionero de Kurt Weill. The Dresden Dolls y el último disco de Lydia Lunch han despertado bastante atención. ¿Por qué crees que la gente esté volviendo a interesarse en el sonido de cabaret?

No estoy segura del porqué, pero me parece genial.

Hay un par de citas de Bataille en el perfil de la banda en MySpace, ¿qué más te gusta leer? ¿Cómo afectan la literatura tu obra?

Fue Sam quien puso esas citas. Las cosas que leo tienen un impacto muy fuerte en mi vida, y por ende en mi trabajo. El año pasado disfrute particularmente Catch 22 (de Joseph Heller) y un par de biografías, de Albert Einsten y Marlene Dietrich. Me encantan las novelas distópicas y adoro a Kurt Vonnegut. Mis lecturas juegan un papel importante en quien soy y cómo veo el mundo.

La actual alineación de Revue Noir incluye a Meredith Yayanos, de The Vanity Set. ¿Cómo se hicieron de tan buena violinista? ¿Conoces personalmente a Jim Sclavunos (The Vanity Set, Nick Cave & the Bad Seeds)?

¡Meredith es magnífica! Hace dos años vi en vivo a The Vanity Set y me dejaron en trance. Meredith me asombró. Cuando Sam y yo regresamos del Halo Star Tour, el pasado otoño, enviamos e-mails a nuestros amigos, buscando integrantes para Revue Noir. Uno de nuestros amigos le pasó el mensaje a Amanda Palmer de Dresden Dolls, quien se lo pasó a Meredith y ella me contactó. Todo salió de maravilla.

No conozco a Jim personalmente. Meredith nos presentó luego de una actuación de The Vanity Set, sólo lo salude y le dije lo mucho que me gustaba su banda. Fue muy agradable, ojalá podamos vernos de nuevo.

¿Qué planes tienes con Revue Noir para este año?

¡Hay tantas cosas! Estamos grabando un EP, filmando un video, escribiendo nuevas canciones, haciendo presentaciones, diseñando la página web, es un momento muy emocionante.

¿Algo que quieras decir a nuestros lectores?

Haz lo que amas y no temas los riesgos. Apenas nos alcanza el tiempo para disfrutar de las cosas y la gente que amamos, así que hay que hacerlo mientras podamos. Haz algo atrevido, excitante, algo completamente ridículo, sólo por el gusto de hacerlo, por disfrutar de estar vivo.

Muchas gracias por esta entrevista y buena suerte con Revue Noir.

Muchas gracias a ti.


revuenoir.com
nickijaine.com

Apareció en Sonitus Noctis No. 12 (Julio 2005)

la barranca: entrevista a josé manuel aguilera

1 de julio de 2005. Café Iguana, Monterrey.

La Barranca llega a diez años de vida en uno de sus mejores momentos. Siempre con José Manuel Aguilera al frente, su actual alineación, con Alejandro Otaola (Santa Sabina) en la guitarra y los hermanos José María y Alonso Arreola (nietos del escritor jalisciense) en batería y bajo, es quizá la más compacta y de técnica más depurada que haya tenido. Y también la más creativa: luego del prolongado silencio entre Rueda de los tiempos (1999) y Denzura (2003), el grupo entró al ritmo de un disco por año, si consideramos el EP Cielo protector de 2004 y su nueva grabación, El fluir, que verá la luz a fines de agosto. Afortunadamente para nosotros, en medio de esta racha se dieron tiempo para dejar el 1 de julio uno de los mejores conciertos que se han visto este año en Monterrey, ciudad en la que se han presentado en contadas ocasiones.

1. En la rueda de prensa.

Miércoles 29 de junio, once de la mañana. Una hora poco usual para entrar al Café Iguana, donde tendrá lugar el encuentro de José Manuel Aguilera y Alejandro Otaola, recién llegados del aeropuerto, con la prensa regiomontana. Los integrantes de Círculos de Nada (banda local con siete años en los escenarios, encargada de abrir el concierto) ajustan los últimos detalles, mientras a todo mundo se le van los ojos con la reportera del canal 12. José Manuel, siempre de gafas oscuras, y un Alex algo desmañanado pero atento, llegaron poco después de la hora concertada, para responder a una sesión donde hubo preguntas de rutina (a las que sólo podían responder como lo han hecho antes), pero también algunas pistas sobre El fluir.

¿Cómo llegan a su décimo aniversario?

José Manuel Aguilera: A nosotros mismos nos sorprende, creo que La Barranca y en general los grupos que se mueven de manera independiente en este país, siempre estamos más preocupados por lo que sucede en el momento y lo que vamos a hacer hacia adelante. La Barranca no es un grupo nostálgico, que mire hacia atrás y trate de repetir las cosas que ya hizo, siempre estamos tratando de movernos hacia delante, pero resulta que el tiempo se va acumulando y de pronto te das cuenta que ya pasaron diez años desde que hicimos el primer disco. Nos sorprende, pero nos da un pretexto para celebrar: a veces es importante decir "hemos hecho estas cosas y bien vale la pena echar una mirada hacia atrás" y celebrarlo de alguna manera. Y nuestra manera de celebrarlo es tocar.

¿Qué podemos esperar del concierto de este viernes?

JMA: Sentimos que La Barranca tiene una deuda con el público de Monterrey, hace un rato que no hemos venido a tocar. Tenemos muchos conocidos y amigos aquí, entre músicos y público, y desde hace rato sentíamos que teníamos que venir a hacer un concierto de La Barranca y esto de los diez años nos da un pretexto para eso. Queremos hacer un concierto que abarque no solo lo que La Barranca ha hecho en el pasado, sino también lo que está haciendo ahora e incluso dar una muestra de lo que vendrá. A principios de año estuvimos grabando un disco, justamente aquí en la ciudad de Monterrey, disco que va a aparecer a finales de agosto, se llama El fluir. Queremos aprovechar este concierto para tocar algunas piezas de este disco por ahora inédito, eso y compartir el escenario con Círculos de Nada, que es una banda que nos ha demostrado su generosidad de manera muy patente, y eso es algo que a La Barranca realmente la conmueve. Todos esos elementos se juntan para este viernes en la noche.

¿Cómo fue la producción del nuevo disco?

JMA: En los últimos discos habíamos utilizado mucho el estudio como herramienta de arreglos, incluso de creación, dándonos lujos que sólo puedes tener en el estudio, como poner muchas cosas que tú ni tocas: invitar a un cuarteto de cuerdas, un trompetista, un pianista, poner secuencias. Todo ese trabajo de arreglos y repostería que hay en el estudio es muy rico, sin embargo no nos gusta casarnos con una idea. En Cielo Protector llegamos a donde queríamos en ese sentido, era tiempo de cambiar. La idea detrás del nuevo disco era renunciar a todo eso, recuperar el sonido que tenemos en vivo, que está basado simplemente en dos guitarras, bajo, una batería y una voz. Por eso buscábamos un estudio grande que nos permitiera tocar a todos juntos, grabando la misma canción todos al mismo tiempo, porque en el otro proceso es cosa por cosa, es un proceso muy quirúrgico, que no tengo nada contra él, arroja otros resultados y son chidos, pero ahora teníamos la necesidad de abandonar eso y regresar a una cuestión más directa, más cruda, más de grupo, pero por supuesto regresar ahí con todo lo que hemos aprendido haciendo los discos de la otra manera. Ésas son las cosas que están detrás de El Fluir.

Alejandro Otaola: Al estar tocando en vivo cosas de los discos anteriores, frente a la energía que genera el público, como en muchos momentos dependíamos de las secuencias, a veces decíamos "cabrón, se siente bien lenta, como si trajeras grilletes", porque traes otro tipo de prendón. Empezamos a decir con algunas canciones "¿qué tal si le quitamos las secuencias?, ¿qué pasa si entre nosotros cuatro nos repartimos las sonoridades que están ahí y las reducimos a la mínima versión que podamos interpretar?" Y luego nos dimos cuenta de que las canciones que habían pasado por ese proceso eran las que más disfrutábamos tocar. Como que ahora las canciones las retiramos en un punto en el que no estaban tan llenas de cosas y teníamos que reducirlas a lo que había ahí, con los arreglos esenciales que necesitaba la canción, que los íbamos a tocar entre nosotros. Eso que habíamos logrado con canciones que ya existían, hacérselo a éstas, que todavía no existían. El sonido es más directo, porque se reduce a los instrumentos que somos en el escenario. No es exactamente un disco en vivo, pero es lo más cercano. Además con esas canciones, como ninguna tiene secuencia, si llegamos durante el concierto a cierto ímpetu, cierta energía, ese concierto es el que nos va a determinar cómo se interpreta esa canción ese día, no la secuencia, que es lo que pasaba antes. Es como una nueva Barranca.


2. En corto.

Terminada la rueda, José Manuel se deja querer. Fotos, autógrafos y charla con cada fan, reportero y amigo que se acerca. En medio del asedio se dio tiempo para responder algunas preguntas para SN.

El año pasado escribiste en tu blog que a la hora de componer o improvisar, todos en La Barranca tendían hacia sonidos de jazz, funk y progresivo, que quizá ya era hora de probar otras cosas. ¿Lo hicieron con El fluir?

Muchas veces como músicos creamos mecanismos que son más ideales que reales, pero que nos ayudan a operar. Por ejemplo, decir eso que puse ahí, no sé en qué medida lo cumplimos o no, lo que sí te puedo decir es que nos sirvió para trabajar en una dirección, fue como poner una bandera imaginaria y decir "vamos a caminar hacia allá". No sé en qué medida llegamos y no sé si después esa bandera la vamos a retomar y la vamos a hacer válida para otra cosa. Creo que son mecanismos que uno hace para moverse artísticamente y desde ese punto de vista me parecen válidos.

En discos anteriores has rescatado cosas de la música popular mexicana, algo de danzón, algo de ranchero, pero siempre apuntando a décadas anteriores. ¿La música popular actual no te merece ningún respeto?

No cabrón, la veo en un punto muy bajo. La música popular que se está haciendo ahorita en México, creo que si tú la comparas con lo que se hizo antes, pues vamos en reversa. Por supuesto, siempre hay excepciones, cualquier generalización es exagerada, pero sí creo que pocas cosas de la música popular de ahora merecen respeto. Hicimos un homenaje a los Tigres del Norte ("La banda del carro rojo"), no sólo por los Tigres, sino por toda una tradición de música de corridos, norteña, creo que ahí hay algunas cosas rescatables. Los diamantes siempre están escondidos y hay que saberlos encontrar en todo tipo de música. Pero en general está en un nivel bajísimo.

Uno pensaría que es más fácil conseguir un estudio en su ciudad, ¿cómo terminaron grabando El fluir en Monterrey?

Sí, hay más estudios en la Ciudad de México, pero fue una combinación de cosas: queríamos salirnos de la Ciudad de México porque, cuando estás ahí, aunque al hacer un disco pases mucho tiempo en el estudio, nunca acabas de desconectarte de tus actividades, de tu vida privada: que te habló la abuelita, o la novia. Entonces había que desconectarse del D.F. Ya tomada esa decisión, ¿a dónde nos vamos? Nosotros pensábamos irnos al Gabacho, pero el ingeniero que trabaja con nosotros, que ha estado cerca de La Barranca desde hace dos o tres discos, había venido a hacer un trabajo al estudio El Cielo, aquí en Monterrey y dijo "pues ese estudio está tan chingón como cualquiera de Los Ángeles", y la verdad a mí me gusta más mi país que Los Ángeles (risas). Salía mucho más caro irse para allá y finalmente pensamos que lo podíamos hacer aquí. Y queríamos un lugar donde pudiéramos tocar todos al mismo tiempo, y los estudios a los que teníamos acceso en México o Guadalajara, de algunos cuates, permiten hacer cosas muy chidas, pero no tienen cuartos grandes, con esas posibilidades, para hacerlo todos juntos, y en El Cielo sí había esa chance. Fue una serie de cosas, y el destino, también.

Ya has grabado un disco firmado con tu nombre (Yendo al cine solo, 2001), pero en él tocan compañeros de La Barranca y antiguos colaboradores. ¿Cuál es la diferencia entre un disco de José Manuel Aguilera y uno de La Barranca si la gente alrededor de él es la misma?

El disco acabó siendo así por ellos mismos, pero no era la intención (risas). Era una idea medio egoísta, hacer un disco solo, usando loops y muchas técnicas que utilizan en el hip-hop, pero en vez de un güey rapeando poner una guitarra, ése era el principio conceptual. Pero en el camino alguien dijo "yo quiero tocar en ésa", "y yo en esta otra".

Y realmente suena distinto...

Sí, la idea era de otra naturaleza. Esa forma de usar la guitarra, además estaba el concepto del cine. La participación de todos esos músicos fue más limitada, no porque acostumbre limitarlos, sino que así se planteo la cosa. Era que llegaran y tocaran lo que yo les pedía. Y en un disco de un grupo hay no sólo intercambio de ideas, sino choques, fricciones, y tienes que formar consenso. Ésa creo que es la diferencia. Ese disco también sirvió para darme cuenta de que no me gusta trabajar así, que prefiero trabajar en equipo, jugar ping pong con alguien, no con la pared (risas). Hacer un disco solo es algo que ya no tengo tan visualizado. Ese disco, además, era uno que quería hacer desde hace muchísimo tiempo. De hecho, el primer disco que yo quería hacer en mi vida era ése. Pero siempre fue primero el grupo y otros proyectos, y este disco se quedaba atrás. De pronto se presentaron las circunstancias y el tiempo, y fue así que tomé la decisión de hacerlo, pero es un disco que ya tenía visualizado. Incluso algunas piezas las tenía ya. A veces pienso en hacer otro así, pero ya no lo veo tan cerquita, eso se queda ahí en las sombras por ahora.

¿Habrá algún día otro disco de Ninerain?

La verdad lo veo muy difícil. Volvió Tuxedomoon. Además, antes yo trabajaba de una manera diferente, en la que compartía muchos proyectos, estaba con La Barranca, con Ninerain, de pronto con los Jaguares. Es una manera chingona de desarrollarte como músico, pero creo que también hay momentos. Yo sentí hace un par de años que La Barranca necesitaba atención total, porque estaba ese cambio, muy fuerte, de la salida de Fong y André, había que afianzar al nuevo grupo y por eso decidí ya no seguir con Ninerain. Todavía estoy en contacto con ellos. Siempre fue muy difícil juntarnos, vivían en lugares diferentes. El jaranero, por ejemplo, siempre estuvo en Cuernavaca, Steven Brown unos ratos vivía aquí, otros en Oaxaca y otros se iba a Italia o no sé dónde chingados, nunca estábamos realmente juntos. Pero creo que lo que hicimos obedeció a un momento. Y a mí me gusta lo que hicimos, sobre todo el segundo disco, que por una locura grabamos en La Habana (risas) y bueno, quedó algo que a mi me gusta, chido. Lo veo muy difícil que hagamos otro disco, pero no está descartado.

¿Qué te pareció Cabin in the Sky?

No lo he oído (ríe). Incluso fueron a tocar a México y no pude ir. Sólo te puedo decir que realmente nunca fui fan de Tuxedomoon. Conocí a Steven y Nicolas más por cosas personales. Fuimos amigos antes de escuchar lo que cada quien hacía, ya hasta después de estar tocando ellos me rolaron algunos discos de Tuxedomoon, pero no tenía yo antecedentes de ellos.


3. El concierto.

Dos horas y media (incluyendo los tres encores) sin tregua, sustentadas principalmente en tomas de El fuego de la noche, Rueda de los tiempos y Denzura (aunque de La tempestad no pudieron dejar guardada "Día negro").

Algunas cimas de la noche: "El alacrán", con José Manuel bañado en luz blanca y cada garganta coreando, el final de "No mentalices" con líneas de "Bésame mucho", y un "Estallido interno" dedicado "a todos los que no pudieron acompañarnos esta noche". El amargo danzón de "La fuga de Rubén" (una de las pocas en las que todavía usan secuencias) y la inesperada versión del "Heart-Shaped Box" de Nirvana (con letra improvisada para la ocasión) fueron otros de los grandes momentos de la velada, que llegó a su fin cerca de las tres de la mañana. Lo impagable, el estreno de "Pare de sufrir" y "El fluir", que confirmaron lo dicho durante la rueda de prensa: la nueva Barranca es de canciones sin filigranas, directas y crudas. Un sonido que, si tomamos "Quémate lento" como antecedente, tiene algo de vuelta a los orígenes, y permite el lucimiento de la gran sección rítmica que conforman los Arreola.

Apareció en Sonitus Noctis No. 12 (Julio 2005)

francisco tario - algunas noches, algunos fantasmas

La posición marginal de Francisco Tario (1911-1977) en la literatura nada tiene que ver con extravagancias de genio. Sencillamente estaba muy ocupado disfrutando del mundo para hacer "vida de escritor". Gustaba del deporte y llegó a cubrir la portería del Asturias en la primera división de futbol mexicano; fue un cinéfilo empedernido y terminó siendo dueño de tres cines en Acapulco. Arribó a la escritura sólo porque amaba la lectura, lo otro, debatir con intelectuales, comentar su obra o pronunciarse sobre la situación del país, le tenía sin cuidado. En un lugar y tiempo donde se acostumbraba que el oficio de las letras fuera crítico e historicista, Tario prefirió ser universal y desconocido.

Su obra, repartida en diez libros durante mucho tiempo fuera de catálogo, apunta hacia lo velado, el misterio y lo nocturno. Unas veces melancólica, otras irónica, la bibliografía de Tario volvió a llamar la atención con la reciente publicación de sus Cuentos completos (Lectorum, 2004). Esa edición sirvió para ponerlo al alcance de los lectores interesados por su obra, que a falta de reediciones sólo conocían por los artículos que escribían los admiradores del autor. La pequeña selección que hoy nos ocupa persigue otro objetivo, presentarlo a nuevas generaciones, y realmente es la mejor introducción posible.

Algunas noches, algunos fantasmas es una selección de cuentos tomados de La noche, publicado en 1943 por la Antigua Librería Robredo. No se trata del Tario más inquietante, el de "La puerta en el muro" o sus aforismos, sino de uno más accesible y fabulador, que dota de vida consciente a animales domésticos ("La noche de la gallina") y objetos (las noches "del féretro", "del buque náufrago" y "del traje gris"), para que cuenten las angustias que les hacen pasar unos seres humanos siempre frívolos y crueles. Y, en los dos últimos, para que tomen venganza en formas ingeniosas que persiguen una exaltación final, una última caravana que les permita resarcirse de la vida monótona a la que fueron condenados.

Un lugar especial merece "La noche de Margaret Rose", inserta en la tradición de Poe: narrador atribulado y bella heroína trágica, en un mundo de descensos a catacumbas, escaleras de caracol y salas en penumbra. Con sus trances y su aire fantasmal, Margaret Rose es definitivamente una pariente cercana de Berenice y Ligeia.

Completa este volumen "La noche del loco", donde el lector contempla un día, narrado en primera persona, en la vida de un esquizofrénico convencido de que todas las mujeres del mundo están casadas y por ello rechazan sus invitaciones, así que quizá deba que eliminar a un hombre para conseguir una chica libre. O conformarse con las que ya han muerto.

Algunas noches, algunos fantasmas es un libro pequeño (y económico) en el que no hay desperdicio, que abre una ventana al mundo de un autor imprescindible y tristemente olvidado. Querrán volver a la librería por una segunda copia, para regalar al que consideren merecedor, o "perderlo" en la siguiente racha de bookcrossing.

Francisco Tario - Algunas noches, algunos fantasmas. FCE, 2004.

Apareció en Sonitus Noctis No. 12 (Julio 2005).

bingo

Pues no me fui de campamento. Se me quitó el sentimiento de culpa cuando me enteré que tampoco ellas habían ido. El caso es que para las ocho de la mañana del sábado, cuando debería estar preparando mochila y provisiones, estaba almorzando barbacoa con tequila con José Manuel Aguilera, el Otaola y su tropa en la casa de sabrá-Dios-quién. Todo empezó cuando pasé antes del concierto por el bar donde trabaja Velia, para preguntarle si ocuparía ayuda con su mudanza, y me dijo que los de La Barranca llegarían ahí luego del concierto. Así que allá fui luego del concierto (para detalles de éste, que estuvo altamente chido, chequen el próximo número de SN) y unas horas después ya estaba en esa casa, sin tener ni idea de en qué parte de la ciudad andaba.

José Manuel se veía mortalmente cansado (encima su avión a las 11 de la mañana), pero soportaba de buena gana el acoso del sector femenino del lugar. Se había pasado la noche canturreando esa canción de Gianluca Grignani (sí, esa), y en algún momento le pasaron una guitarra y ya se la aventó completa. El único momento en que platicamos fue cuando estábamos taqueando la barbacoa ("está buena esta madre") y quise confirmar si había sido él quien cantó "Oración Caribe" con Steven Brown aquella noche de 1994 (eso fue antes de La Barranca, entonces yo no lo había oído ni visto nunca). "Sí, si yo me acordaba que ya había tocado entonces en Monterrey. No supe ni quién nos invitó a ese lugar, pero ahí andaba con Steven". Como las chicas dejaron libre a Otaola fue con él con quien la raza estuvo tequileando casi toda la noche. Ya encarrerado se puso a hacer trizas (pero con conocimiento de causa) a la plana mayor del rock chilango. Buen tipo.

Cuando vi que ya caía de sueño me despedí y salí buscando una avenida para tomar un taxi. Seguía sin tener idea de dónde estaba. Caminé media cuadra y en la esquina encontré La Famosa, el negocio de jugos y frutas donde el Sr. Sensato y un servidor éramos clientes asiduos cuando teníamos como 18 años. No éramos naturistas, nos gustaba Montse, la cajera. Bueno, también los jugos estaban bastante bien.

Al llegar casa dormí como tronco y no me levanté hasta las cuatro.

...

Me levanté sin ganas de hacer nada. Para cuando ya había registrado mentalmente cada manchita del techo decidí que era hora de hacer algo con el aspecto desastroso que tenía. Busqué un lugar donde comer. Ya en la fonda, el tipo sentado frente a mi leía la nota roja: "Le gustó el museo para suicidarse" decía el encabezado. De ahí fui a cortarme el pelo (en esa peluquería que está donde se cruzan las calles nombradas con los apellidos de la Srita. de Large) y ya trasquilado volví a vegetar a casa. Llegó un menseaje de Miss Holly: "¿Qué vas a hacer al rato?". Cuando contestó mi llamada se notaba que estaba en un lugar bastante ruidoso.

-¿Pues dónde anda señorita?
-En una despedida.
-O sea que estás viendo caballeros desnudos.
-No, es mixta, no hay nada de eso.

Aclarado el punto pasé a su casa, fuimos por café helado (Miss Golightly no bebe cerveza y casi no fuma; me hace sentir un vago) y más noche tratamos de pescar la última película en los cines de Plaza Real. Como sólo quedaba una función de La guerra de los mundos volvimos a la calle a buscar qué hacer. Y así fue como nos metimos a apostar al Caliente por primera vez.

Nos quedamos en la sala de bingo. Holly empezó a reírse cuando tomamos asiento: "¿Es ésa la Nena Delgado?" Sí era, y mientras todo mundo se emocionaba mirando los tableros y marcando números la tipa mantuvo la misma expresión de padecer un aburrimiento sobrehumano el resto de la noche.

Nosotros compartíamos mesa con una señora que iba con tres chicos. Eran su sobrino y dos amigos: los habían dejado plantados para una fiesta y mejor se los trajo para iniciarlos en el noble arte del azar. Cuando uno de los chicos se ganó la tabla completa (cinco mil pesos) le dijo a sus compinches "¡sobres, de aquí al table!". La tía puso cara de quizá no haber hecho lo mejor para los muchachos.

Para la una de la mañana ya estábamos rumbo al centro. La cosa era adictiva y no ganamos nada, pero da ese gusto de meterse donde no pensaste que acabarías el día.

...

Es lunes y ya no tengo biblioteca. La compu está instalada en un rincón de un cuarto vacío y sólo tendrá red un rato más. Pero me van a prestar otra, sin red, para que pueda redactar un manual de procesos de la biblioteca. Emoción en estado puro, oh sí.

last life in the universe (pen-ek ratanaruang)

Kenji: Yo no lo haría por la misma razón que los demás. Por problemas de dinero. Un corazón roto. Yo no. Algunos libros dicen que la muerte relaja… No hay por qué seguirle el ritmo al resto del mundo. No más e-mails. No más teléfono. Será como si tomara una siesta, para despertar fresco y listo. Iniciar una nueva vida.

Si Charlie Kaufman nos está acostumbrando a seguir la carrera no de un actor o de un director, sino de un guionista, otro tanto está pasando con la fotografía de Christopher Doyle. El australiano ha encontrado en el cine oriental el mejor vehículo para su estética, de austera belleza y habitaciones que se mimetizan con el ánimo de los personajes. Ha sido el fotógrafo de cabecera de Wong Kar Wai (In the Mood for Love, Happy Together, incluso lo acompañó en el video para "Six Days" de DJ Shadow), recibió inmejorables críticas por su trabajo en Hero (Zhang Yimou, 2002) y este año cruzará el Pacífico para la nueva de Shyamalan.

El tailandés Ratanaruang ha comentado que su primer motivo para escribir y dirigir Last Life in the Universe fue reunir a Doyle con el actor japonés Tadanobu Asano (Zatoichi, Ichi the Killer) y Takashi Miike, si bien este último sólo hace de amuleto en el filme, con una breve aparición al final. Ubicada en el Bangkok contemporáneo, Last Life… relata el encuentro entre Kenji (Tadanobu) y Noi (la debutante Sinitta Boonyasak), polos opuestos reunidos por un par de tragedias.

Él es un japonés que lleva una existencia obsesivamente metódica y ha reducido al mínimo su contacto con el mundo. Es bibliotecario en una dependencia cultural japonesa, así que ni siquiera se ha molestado en aprender tailandés. Fantasea con suicidarse, pero no por desamor, ni para llamar la atención. Sencillamente quiere desaparecer, quizá así pueda pasar a otro lugar y sentir verdadera dicha. Ella vive en una casa de playa que alguna vez fue confortable, pero ahora todo está patas arriba y a Noi no parece importarle. Consume el tiempo fumando, viendo TV, recibiendo amenazas de su antigua pareja y escuchando cintas para aprender japonés, pues planea dejarlo todo y comenzar de nuevo en Osaka. La ciudad de donde vino Kenji.

El título no aparece en pantalla hasta pasada la primera media hora, y a lo largo del filme se dejan caer varias señales para establecer complicidad con el espectador, como el póster de Ichi the Killer en la biblioteca o ver a Miike encarnando a un yakuza. La película tiene un ritmo pausado, sedante, interrumpido en contadas ocasiones por violentos exabruptos, en otras por secuencias alucinatorias, todo adecuadamente acompañado por la música ambiental de Small Room.

Sabemos que en la casa que compartían Noi y su hermana Nid, ambas jóvenes, no hay padres. Y que Kenji lleva en la espalda el mismo tatuaje que su hermano el mafioso. Pero de ese pasado poco se dice, Ratanaruang comprende la importancia del secreto. Como en la citada In the Mood for Love, esta también es una historia en la que cuenta más lo que no se dice. Al final bastará ver un objeto, colocado en el lugar adecuado, para saber cuál ha sido el desenlace de esta recomendable pieza de cine thai.

Dirección: Pen-Ek Ratanaruang. // Guión: Pen-Ek Ratanaruang y Prabda Yoon. // Fotografía: Christopher Doyle. // Música: Small Room. Con Tadanobu Asano, Sinitta Boonyasak, Laila Boonyasak, Yutaka Matsushige y Takashi Miike. // Tailandés/japonés/inglés. 112 mins.

Apareció en Sonitus Noctis No. 12 (Julio 2005)

unplugged

Mañana desmantelan la biblioteca. Y con desmantelar quiero decir que se van a llevar hasta la duela y un pared. ¡Y la nueva biblioteca todavía no está terminada! Ignoro qué voy a hacer en el trabajo la próxima semana. Deberían dármela libre :(

Espero no estar mucho tiempo lejos de la red. Sigo en el hoyo (ya me acostumbre a él, incluso le puse alfombra y un cuadro muy mono), pero trataré de hacer algo al respecto: tengo pensado comprarme cosas bonitas (la frivolidad y el pop nos van a salvar a todos), comer rico , ver a mis amigotas y amigotes (bueno, creo que amigotes sólo tengo dos), ir al concierto de La Barranca (vayan, va a ser la neta) y las filosofetas tienen la macabra idea de llevarme de campamento. Si no me pica una víbora, vuelvo a la red en una semana o poco más. Como quiera, ahí ando los domingos en la madriguera del Hurón. ¡Silla!

pingüinos

No he visto Madagascar, pero por los cortos parece que los pingüinos son a)conspiradores profesionales, o b)de esos tipos, entre Fox Mulder y Chomsky, que alucinan cospiraciones. Me acordé de ellos porque hace un ratito empecé a temer una conspiración pingüinesca de otro tipo.

Algo le está poniendo Marinela a sus Pingüinos. Ya nadie hablaba de ellos, ni decían "traigo ganas de un Pingüino". Siempre tenía asegurada mi ración de Pingüinos en la máquina expendedora del instituto (es como en esas pruebas que les ponen a los ratones de laboratorio: salgo de un cuarto, atravieso un pasillo, me meto en un cubo, el cubo baja dos pisos, salgo a otro pasillo, echo unos objetos en la ranura y me recompensan con un par de Pingüinos). Hasta ahora.

Desde la semana pasada están escaseando. Luego entré al flog de Alejandra de Large y tenía una fotografía de los Pingüinos que se había desayunado (eran dignos de foto: les quita la tapa, se come lo de adentro y deja lo demás). Una hora más tarde platicaba por msn con Marfaclaudia y dijo: "vuelvo en un momento, voy por unos Pingüinos, ¡me encantan!".

¡Huyan de los Pingüinos! They are coming to get you, Barbra!

huroncito

Hace unos minutos. En las bocinas sonaba el Hold On Love de Azure Ray. Seguía preparando la entrevista a La Barranca: leyendo el blog de José Manuel Aguilera, platicando en el messenger con Gaby acerca de la grabadora. En medio de eso entró una llamada. Yasmín, el Señor Magnánimo, dijo: "flaco, vas a ser tío".

daggers

En el trabajo. Viendo House of Flying Daggers mientras escucho Kraftwerk. Soy una gran área de oportunidad.

fire

Alguien debe haber engrasado los resortes del mundo, al menos el del pop.

La gente está cayendo en su sitio. Como el regreso de Porl Thompson o 4AD alojando a Emma Pollock (ya quiero ver esa portada), ahora pasa con The Arcade Fire: el grupo que hizo de los cataclismos que remueven el tedio suburbano su estandarte (la muerte de familiares fue el eje de Funeral, pero también hay lugar ahí para una tormenta de nieve que entierra a toda la ciudad y luces policiales que convierten la calle en sala de baile), aporta ahora un tema inédito para la nueva banda sonora de Six Feet Under, la serie de Alan Ball que se mueve en, exactamente, el mismo contexto.

Por cierto, a Merge le cayó el veinte que lo de The Arcade Fire se estaba propagando como incendio y rompió el cochinito para hacerles dos videos, la enorme "Rebellion (Lies)" y la regular "Neighborhood #3 (Power Out)". Y es que esto no es para tenerlo escondido como delicatessen para listillos del indie: como en su momento el Ocean Rain de Echo and the Bunnymen o el Cerulean de The Ocean Blue, Funeral merece estar atorado en la cabeza de medio mundo. En 1985 eso hubiera sido inevitable, ahora les ha tomado casi un año irrumpir en plan grande.

pollock

Um. ¿Si eras la cantante de The Delgados y de pronto te quedas sin banda, dónde iniciarías tu carrera solista? Pues en el sello de donde salieron Throwing Muses, Lush y Mojave 3, duh! :)

We're delighted to announce that Emma Pollock has signed a recording deal with 4AD. Emma will spend the remainder of 2005 writing, demoing and recording. Her debut solo album will be released next year.

porl

Yo lo decía sólo como buenos deseos. Ocurrió: Porl Thompson regresa a The Cure.


6/18/2005 10:12:36 AM - by CURE:ROBERT
WE ARE DELIGHTED TO ANNOUNCE THE RETURN OF GUITARIST PORL THOMPSON FOR THE CURE SHOWS THIS SUMMER! THIS WILL BE PORL'S THIRD TIME IN THE BAND - HE FIRST PLAYED FROM 1976 TO 1978, AND THEN AGAIN FROM 1983 TO 1993... AND IT'S A REAL PLEASURE TO HAVE HIM BACK ONCE MORE!

shyamalan

Hace un año M. Night Shyamalan anunció que se tomaría un descanso y luego filmaría una adaptación de Life of Pi, la novela de Yann Martel sobre un chico que debe sobrevivir al garete en altamar, en un bote donde su única compañía es un malandrísimo tigre de bengala. Se supone que debía parecer interesante, pero también sonaba a un Shyamalan más apagado, escogiendo una historia ajena y con reconocmiento seguro (la novela se llevó el Booker hace tres años).

Acabo de pasar por la IMDB, y resulta que Shyamalan sólo hará el guión, pues el director será Alfonso Cuarón. Este año Shyamalan estará ocupado en algo que suena mucho más suyo y prometedor: Lady in the Water, donde Paul Giamatti, empleado de un edificio de departamentos, descubre que en la alberca de su trabajo se oculta una ninfa (qué babosos suenan los resúmenes de las películas de Shyamalan, y luego resultan ser cosas tan cabronas como Unbreakable). Para acabar de comerse las uñas: la fotografía será de Christopher Doyle (In the Mood for Love, Hero, Last Life in the Universe). Hay que esperar hasta 2006.

puerta

Antójaseme, por no sé qué razones, que en el momento menos pensado se abrirá la tierra por todas partes como una misteriosa granda madura y que germinarán hasta en los riscos menos propicios flores y frutos desconocidos, aromas que nadie ha aspirado y formas nuevas en qué deleitarse. Para estupor del que sobreviva estallarán los viejos astros y surgirán otros nuevos y, a cada alumbramiento de éstos, el mar rebasará sus límites, arrullará las ciudades y el perfume de sus algas será tan intenso que se marchitarán los retoños en sus tiestos, aunque la juventud infinita les será otorgada a los hombres. Nadie hablará más de la hiedra en el muro, ni de la puerta en el muro, sino de la nueva montaña; nadie cultivará la hiedra, ni el enebro, ni las madreselvas, porque la tierra producirá unas flores azules de cristal que, trepando por la corteza de los árboles, derramarán su contenido sobre el que camina...

Francisco Tario "La puerta en el muro".

luz

Hace una semana. Tras un accidente vial el poste de la esquina se vino abajo, cargándose varios juegos de cables. Toda la calle quedó en la más completa oscuridad. La biblioteca, los salones, la dirección, era imposible ver algo dentro de cualquiera de esos lugares. Nos reunimos en uno de los pasillos donde todavía era posible verse las narices. Fue entonces cuando descubrimos que el guardia entretiene sus veladas aprendiendo a tocar el acordeón: lo sacó de su mochila y estuvo tocando hasta que nos confirmaron que la luz no volvería y podíamos irnos a casa.

campaña

Errores de performatividad 3.0

Protagonista: Enrique Martínez.

Es el gobernador de Coahuila y uno de los precandidatos a la presidencia de la República. En uno de sus spots televisivos dice "nací en el norte, y ahí me enseñaron a mirar de frente". Durante todo al anuncio Martínez mantiene la vista desviada hacia un lado para leer el teleprompter. En otro spot presume que su estado es el más seguro de todo el norte del país. Prácticamente cualquier estado mexicano es más seguro que Baja California, Sinaloa, Chihuahua y Tamaulipas.

flash

Una página de animaciones en flash que me recomendaron hace poco. Algo le ponen al agua en Rusia. Bueno, más bien es que prefieren el vodka al agua. Scary Doll

encuesta

Antes los test y las cadenas eran bien equis, últimamente están saliendo unos muy chidos. Éste me lo pasó DJ Sioux. Respondan, volví a activar los mensajes (:

Número de libros que has tenido.
Ni idea. Ahora debe haber entre 400 y 500. Supongo que si llevo tres años trabajando de bibliotecario es pecado que no sepa eso.

Estás atrapado en Fahrenheit 451, ¿qué libro te gustaría ser?
Un poemario de la Bishop, o de Borges.

¿Alguna vez te enamoraste de algún personaje de ficción?
Ups, un montón. A ver, sólo las más importantes: Luna, una chava que salía en las caricaturas de Peter Pan (las japonesas que pasaban en el canal 6). Rhoda de Las olas (Woolf). Y para no poner en duda mi masculinidad digamos que a Lupin sólo le invitaría unas chelas.

¿El último libro que compraste fue?
Plainsong, de Kent Haruf (ninguna relación con el nombre de este blog, ése es por la canción de The Cure).

¿El último libro que leíste fue?
Algunas noches, algunos fantasmas, de Fancisco Tario.

¿Qué estás leyendo actualmente?
Plainsong.

Cinco libros especiales para tí.
La historia interminable, de Michael Ende (que me cambió el mundo a los diez años); Las olas, de Virginia Woolf (que hizo lo mismo cuando tenía veinte); Las ciudades invisibles, de Italo Calvino; El cielo protector, de Paul Bowles y Ciudad de cristal, de Paul Auster.

¿Qué libro esperas con ansias?
Haunted de Chuck Palahniuk y Saturday de Ian McEwan. Ya salieron, pero todavía no los editan aquí y sale cariñoso encargarlos ):

¿Qué libro me regalarías?
El cuaderno rojo, de Auster. A propósito de las rimas citadinas y las coincidencias.

¿A quién le pasas el bastón y por qué?
Los señores Magnánimo y Oportuno, la D, la Faerie y Miss Holly. Porque se conectan más seguido, creo.

miyazaki

1. Tenían mucho tiempo anunciándola. Finalmente, el pasado fin de semana llegó a los cines de EU Howl's Moving Castle, la nueva película de Hayao Miyazaki (El viaje de Chihiro, Princess Mononoke). Al igual que El viaje de Chihiro es distribuida por Disney, así que seguramente podremos verla en pantallota (:

Los críticos se la están comiendo a besos y ya no saben qué referencias citar: por supuesto, Carroll, pero también Austen, Dickens y las películas de Svankmajer (otro enamorado de Carroll). Está basada en una novela de Diana Wynne Jones, pero sus lectores coinciden en que Miyazaki la adaptó a sus propios intereses. Para el pasmarote Sr. Magnánimo: en la versión americana la voz de Howl es Christian Bale (sí, el Sr. Magnánimo es una chica, y le pone casa al nuevo Hombre Murciélago).

2. O'Donnell y Bamonte dejaron The Cure. Ahora resulta que los vimos muy a tiempo. Aunque el grupo sea en realidad Robert Smith, la baja es sensible. Como no vuelva Porl, cualquier otro relevo se verá pobre.

3. Terminaron mis vacaciones. Mucho vagar combinado con apatía, pero también muchas películas, así como encuentros curiosos y agradables.

pg13

Por más ñoñadas que uno pueda temer, esto no se me había ocurrido: que a los libros los clasificaran como "léase bajo supervisión del padre o tutor" o "sólo para adultos".

El pasado abril, luego de que una alumna se quejara de tener que leer The Buffalo Tree de Adam Rapp, por considerar que la novela era "una basura" que iba en contra de sus valores, la Muhlenberg High (Pennsylvania, EUA) decidió retirar ese libro del plan de estudios y deshacerse de cada copia de él disponible en la biblioteca. A esa decisión siguió un combate en la junta de maestros, los diarios y demás medios locales, entre quienes justificaban la decisión y los que la reprobaban. En estos días la escuela está reconsiderando la decisión tomada.

De acuerdo a la American Library Association las peticiones de retirar libros de las bibliotecas escolares están en pleno ascenso, luego de las 458 realizadas durante 2003 y las 547 registradas en 2004. De acuerdo al departamento de libertad intelectual de esa asociación, esta tendencia es similar a la ola conservadora que se despertó tras la elección de Reagan: en aquella ocasión, de un promedio de 300 peticiones anuales se dio un salto hasta las 900 o 1000 por año.

Lo más temible del caso de Muhlenberg High ha sido la sugerencia de Tammy Hahn, una de las madres ofendidas por el texto: establecer para los libros una clasificación similar a la que se usa en los cines, para limitar el acceso a libros "potencialmente inconvenientes". Peor todavía, su solicitud fue escuchada:

...she met privately with Mr. Nelson, the board president, to push the idea of a rating system for schoolbooks, similar to what the Motion Picture Association of America does for films. And on May 18, the board rejected the English department's new policy for book challenges and asked that Mrs. Hahn's requests be accommodated: that reading lists made available to parents include a ratings system, plot summaries of all assigned books, and the identification of any potentially objectionable content. Webber, Bruce. "A Town's Struggle in the Culture War". The New York Times, 2 de junio de 2005.


...


A propósito de booklovers, hoy le soltaron la Segob a Carlos Abascal.

vague

"Nueva Ola" es una de esas expresiones que cambian por completo de significado dependiendo del idioma en que se digan. Nouvelle vague era el cine de Truffaut y Godard, la bossa nova un ritmo brasileño y el new wave una forma de pop en los ochenta.

Ahora, bajo el cobijo de Luaka Bop (el laboratorio de experimentos fallidos de David Byrne), un par de franchutes que se hacen llamar Nouvelle Vague toman canciones del new wave, punk y post-punk y las sumergen en bisutería bossa nova/lounge. "Love Will Tear Us Apart", "In a Manner of Speaking" y "Marian" son algunas de las afectadas. Este disco, ideal para correr a todos cuando se ha acabado la fiesta, lo tienen en Mix Up, y en Amazon pueden escuchar una probadita de cada canción.

mashed

Va a sonar a juego de palabras, pero el choque de KLF con Motörhead recuerda a KMFDM: Mashed Living. Y el "Don't Go" de Yazoo sobre las guitarras de "Seether" está de risa mensa.

aimee

-Aimee Mann, "Save Me"
-Van Morrison, "The Philosopher's Stone"
-Madredeus, "Haja o que houver"
-César Franck, "Panis angelicus"
-Asteria, "Quand la doulce jouvencelle" y "De los álamos vengo, madre" (casi siempre las escucho juntas, así que cuentan como una sola).


Leyendo las respuestas del Sr. Oportuno me acordé: "neta, Aimee Mann". Él puso "Save Me", yo incluiría "Wise Up". Raro pensar que nadie hubiera oído ninguna de esas canciones, quizá nada de Aimee Mann, sin Magnolia. Y en ningún lugar quedan mejor que en Magnolia: donde otros hubieran puesto alguna canción sobre salir adelante y sanar heridas, PT te suelta una que dice que el dolor no va a pasar, así que lo mejor que puedes hacer es rendirte.

Prepare a list of what you need
Before you sign away the deed
'Cause it's not going to stop
'Til you wise up
No, it's not going to stop
So just... give up

noir

Revue Noir se llama el nuevo grupo de Nicki Jaine y Sam Rosenthal. A diferencia del cabaret de Lydia Lunch, en éste sí lavan los vasos y hay noches en las que no matan a nadie.

cuatro

Hora de la noche al día.
Hora de un costado al otro.
Hora para treintañeros.

Hora acicalada para el canto del gallo.
Hora en que la tierra niega nuestros nombres.
Hora en que el viento sopla desde los astros extintos.
Hora y-si-tras-de-nosotros-no-quedara-nada.

Hora vacía.
Sorda, estéril.
Fondo de todas las horas.

Nadie se siente bien a las cuatro de la madrugada.
Si las hormigas se sienten bien a las cuatro de la madrugada,
habrá que felicitarlas. Y que lleguen a las cinco,
si es que tenemos que seguir viviendo.

Wislawa Szymborska

gormenghast

La primera noticia que tuve de Gormenghast fue en un artículo sobre The Cure. Se hablaba de las canciones que Robert había escrito a partir de lecturas de adolescencia: al menos tres salieron de Charlotte Sometimes, de Penelope Farmer, y es obvio de dónde viene "Killing an Arab". Junto a ésas se mencionaba que "The Drowning Man" era sobre un personaje de la trilogía Gormenghast de Mervyn Peake.

Luego, en un viejo catálogo de Minotauro me topé uno de los títulos de la trilogía, Titus Groan, publicado a comienzos de los noventa. De Gormenghast y de esa edición en particular no volví a ver más. Esa novela nunca llegó a nuestras librerías y hasta después supe que no se trataba de un gusto curioso de Smith, ni una de esas obras que los de Minotauro se sacaban de la manga, sino uno de los pilares de la fantasía del siglo XX.

Las novedades de Minotauro en los últimos dos años no han sido para echar tiros (ellos, que eran infalibles). Y tampoco esperaba mucho de mi visita dominical a la Porrúa de Las Plazas. Y tómala: Gormenghast apareció en uno de los estantes del fondo. El precio no estaba por las nubes, pero había que esperar al martes de quincena.

La sacaron en noviembre del año pasado. Hoy entré a la página de Minotauro y resulta que ya tienen la trilogía completa: Titus Groan, Gormenghast y Titus solo. Es una cuenta saldada tarde (los libros se escribieron entre el 46 y el 59, y hasta ahora aparecen todos en castellano), pero saldada al fin. Luego les cuento cómo me fue. La otra buena noticia es que con la adaptación cinematográfica de El león, la bruja y el armario están reeditando a gran escala las Crónicas de Narnia.

encuesta

Aquí van mis respuestas a la encuesta musical que me pasó DJ Sioux. Ahora siguen ustedes, sé más o menos qué responderá cada uno, el que me da miedo es el Sr. Oportuno :)

1. Tamaño total de los archivos de música de mi ordenador: en éste, 6 GB, el resto está parasitando la PC de los señores Magnánimo y Oportuno.

2. Último disco que me compré: New Order, Waiting for the Sirens' Call

3. Canción que estoy escuchando ahora: The Arcade Fire "In the backseat"

4. Cinco canciones que escucho un montón o que tienen algún significado para mí:

-Japan, The Nightporter
-The Smiths, There is a light that never goes out.
-Nick Cave, Where do we go now but nowhere
-Joy Division, Atmosphere
-Tom Waits, Martha

5. Cinco personas a las que les paso el testigo: los señores Magnánimo, Sensato y Oportuno, Frau Brenda y la Faerie.

miau

Cable de última hora, desde los cuarteles del Sr. Magnánimo. Gatito solicita hogar o, en su defecto, un nombre:

Se les informa que la madriguera del Hurón cuenta entre su amplio stock de gatos con un nuevo ejemplar (llegó solito, yo no lo busqué): charchino (cual debe), color arenoso (como Juli), cola como de rata, ojos azules, y un visible labio leporino. El minino en cuestión no tiene nombre (aunque el Sr. Oportuno insiste en llamarlo "Sin cara"), de manera que agradeceré su cooperación para encontrarle un nombre adecuado y simpaticón. Claro que si le conocen un posible dueño, mejor y más misericordioso que el Hurón, se les agradecerá.

El Hurón

julieta

Anoche pensaba en Julieta Fierro, en la primera vez que la vi (en un noticiero, explicando la órbita de los planetas, con un mundo de plástico atado a una cuerda). Encendí la TV y ahí estaba ella, recibiendo un reconocimiento. Cuando terminó de hablar pasó rápidamente las hojas del libro que llevaba: salieron mariposas de papel, unas mariposas de papel que imitaban perfectamente el vuelo de las de verdad. Esa señora está mal de la cabeza. Me encanta. Y no me refiero sólo a su actitud, me gusta físicamente. Ya sé que debe tener más de 50 años. Ustedes no se fijen.

astronauts

"Astronauts" de Cranes, en el nuevo anuncio de American Express con Kate Winslet. En esa misma dirección tienen la versión completa del anuncio con música de Philip Glass (es el Cuarteto de Cuerdas No. 3, sale Robert de Niro).

"Astronauts" y otras canciones del Particles and Waves (aunque no lo crean, apenas va a salir la edición americana, con un DVD) pueden escucharse en myspace.com

eluvium - talk amongst the trees

El ambient, aun siendo de los géneros menos narrativos que dejó la música del siglo pasado, comparte algunas virtudes y necesidades con los buenos cuentos. Requiere del receptor una inmersión de cuerpo entero en esa atmósfera artificial y, cuando ese requerimiento se cumple, la obra tiñe con su sustancia todo lo que ronda la cabeza del receptor y el resto del mundo que percibe, aunque sea sólo durante un momento. Ocurre con el buen ambient, claro, y Matthew Cooper, el chico de Portland que firma sus composiciones como Eluvium, es uno de los mejores aprendices del brujo Eno.

Tras unas vacaciones al piano (el regular An Accidental Memory in the Case of Death, del año pasado), Cooper regresa con Talk Amongst the Trees al estilo de su primer disco, Lambent Material (Temporary Residence, 2003), el diseño de vastos exteriores, con sonidos alambicados de guitarras en reversa y severos drones envueltos por una mullida nube electrónica.

Talk Amongst the Trees son ocho temas de largo recorrido, con excepción de las breves "Area 41" y "We Say Goodbye to Ourselves", que funcionan más como introducción a otros tracks. Los temas mutan lentamente, incorporando con sutileza nuevas capas de textura conforme avanzan los segundos. Esta vez casi no hay ruido, y sí una mayor serenidad (sirvan de muestra "Calm of the Cast-Light Cloud" y "Everything to Come"), lo que no significa que no haya cortes oscuros, como "Show Us Our Homes" y "One".

Como ocurría en el primer disco de Eluvium con "Zerthis Was a Shivering Human Image", aquí también hay un track que destaca por encima de todos: "Taken". Es la única pieza del álbum con un rasgueo de cuerdas reconocible como tal, un crescendo que gana en textura y cuerpo a cada segundo (sin perder nunca la forma) hasta alcanzar un tono épico y disolverse. Todo un ejemplo para tanto post-rock en escalada ciega al vacío.

El resto del bosque de Talk Amongst the Trees es sereno y neblinoso como su portada, pero alberga formas de vida fantásticas, como esos "New Animals From the Air" del track abridor. Mencionemos al paso que esa portada la firma Quint Buchholz: atención a El libro de los libros (Lumen, 1998), donde Ana María Matute, Milan Kundera y otros fabulan a partir de sus imágenes, para crear mundos tan placenteros como este confeccionado por Eluvium.

Eluvium - Talk Amongst the Trees (Temporary Residence, 2005)

Apareció en Sonitus Noctis No. 11 (Mayo 2005)

caballos

Cosas irrecuperables de la feria del libro en los noventa. Coincidía con la convención de comics, lo cual llevaba otakus a la feria y ñores a la convención. Como entonces no había distribución regular de Siruela y Valdemar, el stand que tenía esas editoriales parecía mágico (el único otro lugar donde se ha visto la colección El Ojo sin Párpado enterita es el consultorio de un alergólogo en Simón Bolívar). Y la película sorpresa del ciclo de cine.

El ciclo era bastante bueno, pero presentaba películas que ya habían pasado en el Plaza Monterrey o en los cineclubes. El verdadero gancho era la función sorpresa, una por año, en la que el obeso y dedicado programador ponía algo que no se había visto nunca en la ciudad, y como todos confiábamos en el buen tino del tipo llenábamos la sala esa noche. Ahí se vió por primera vez Heavenly Creatures (que llegaría a los cines tres años después, cuando las salas estaban desesperadas por mostrar cualquier cosa con Kate Winslet, tras el éxito de Titanic), también Pequeños milagros de Subiela, un par de años antes de que llegara con la muestra internacional. Ahora que las vemos en perspectiva, resulta que el tema común de esas "películas sorpresa" era la evasión, historias donde los chicos abandonaban el mundo ordinario para refugiarse en uno de invención propia. Quizá el gordo y nosotros teníamos las mismas broncas, o era sencillamente que en los noventa nadie las tenía todas consigo.

La que se me pasó (seguramente por estar babeando ante los títulos de El Ojo sin Párpado) fue Caballos Salvajes. Debió ser en la feria del 96 o 97, no lo recuerdo. Claro que todo mundo salió encantado con ella y me platicaron pedacitos aquí y allá, y nunca tuve la oportunidad de verla. Ni en video, ni por cable, por ningún lado. Hasta el viernes pasado.

Little Annie y yo veíamos videos y de repente salió el anuncio: Caballos Salvajes, la noche del viernes. Salimos, cenamos y regresamos justo a tiempo para verla. Un viejo entra a un banco a reclamar el dinero que le esquilmaron, si no se lo dan se pegará un tiro. El empleado del banco busca a la carrera en los cajones de un escritorio y encuentra mucho más dinero del que debería haber ahí. El viejo no es ladrón ni secuestrador, el chico no es víctima pues lo acompaña voluntariamente. Pero no pueden volver atrás, hay que huir. Y así lo harán durante la siguiente hora y media, con música de Andrés Calamaro de fondo (incluso se escucha "Sin Documentos"). Está facilona, un poco floja al final, pero los personajes están chidos. Para películas argentinas de fuga (con la situación del país eso se ha convertido en todo un subgénero), me quedo con Tan de repente, pero Caballos Salvajes era una de las asignaturas pendientes de mi adolescencia.

pd. A propósito de fugas: al día siguiente encontré Badlands en un botadero de Saharis. In 1959 a lot of people were killing time. Kit and Holly were killing people. Lo del Malick son palabras mayores. Me pasaría un buen rato escribiendo sobre ella, lo dejamos para otra ocasión. Mejor aún: pasen por casa y la vemos. Se vale llevar víveres, la recta final de la quincena siempre es difícil.