11/17/2004

breakdown

Todo ocurrió en las últimas dos horas. Descubrieron que el reloj de biblioteca no está sincronizado con los demás, por ello los estudiantes llegan tarde a clase. El radio comenzó a fallar: yo escucho a todos, pero cuando yo hablo ellos escuchan a la maestra de Charlie Brown. Entonces se descompuso la copiadora. Y durante veinte minutos no hubo red. Para esas alturas ya estaba pensando que si abría la boca me saldrían palabras en armenio o uzbeko. Entonces me hubieran reiniciado y, al no conseguir nada con esto, me apagarían y me llevarían a la bodega. Luego cotizarían el precio de un nuevo bibliotecario en Office Depot, redactarían la requisición, la harían firmar por los responsables de Académico e Ingresos y harían el pedido.

El viernes (siempre toma al menos dos días) llegaría el nuevo bibliotecario, con manos de látex y ojos de vidrio. Su primera acción sería entrar a la red y redactar un nuevo post en este blog: "Todo ocurrió en las últimas dos horas..."

1 comentario:

Anónimo dijo...

Che Elfo:

Mirá que sos un mamón...

Atte. Sr. Magnánimo.

(¿Verdad que hasta parezco porteña de tan mamona?)